El Gobierno colombiano intenta comprobar que un niño abandonado en 2005 sería el hijo de Clara Rojas, una de las rehenes que la guerrilla de las FARC se había comprometido a entregar el fin de año, mientras familias de los cautivos esperan que se mantenga la operación para recibirlos.
Las pruebas de ADN tomadas al pequeño, y a la madre y hermano de Rojas serán cotejadas para probar la hipótesis que lanzó el lunes el presidente Álvaro Uribe, quien afirmó que las FARC demoraban la entrega de tres rehenes porque no tenían al pequeño.
El fiscal General de Colombia, Mario Iguarán, calculó que los resultados del examen de ADN no se conocerán antes de 10 días.
Las FARC anunciaron en diciembre que entregarían al presidente venezolano Hugo Chávez, o a su delegado, a la ex candidata a la vicepresidencia Rojas —secuestrada desde el 2002—, a su hijo Emmanuel nacido en cautiverio, y a la ex congresista Consuelo González, rehén desde el 2001.
Pero el lunes, en medio de un aparatoso despliegue para recoger a los cautivos en algún lugar de Colombia, esa guerrilla pospuso la entrega alegando falta de garantías de seguridad, en una carta que envío a Chávez quien incluso advirtió que podría recurrir a un operativo clandestino.
En tanto, la prensa colombiana, citando a fuentes oficiales relacionadas con la investigación, aseguró que José Gómez, el hombre que según el Gobierno dejó en un hospital en 2005 al niño que se sospecha es Emmanuel, afirmó que el menor “es de la guerrilla” y pidió protección estatal.
Gómez, quien reclamó urgido la devolución del niño a fines de diciembre, reconoció que “él no es ni su padre ni su tío abuelo y que no tiene ningún parentesco con él”, indicó El Tiempo.
El comisionado de paz colombiano, Luis Carlos Restrepo, al defender la hipótesis de Uribe, acusó a la guerrillera de haber engañado. “En este caso nosotros creemos que las FARC engañaron, le mintieron al presidente Chávez”, dijo. Bogotá, AFP