El secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, recordó ayer al Gobierno de Kenia y a los líderes opositores su obligación de detener la espiral de violencia que ha seguido a las disputadas elecciones presidenciales.
La portavoz de la ONU, Michele Montás, aseguró en una declaración que Ban está “cada vez más preocupado por la escalada de tensiones y la violencia”, que ha causado la muerte de al menos 300 personas, tras las elecciones de la semana pasada.
“El Secretario General recuerda al Gobierno, así como a los líderes políticos y religiosos de Kenia, sus responsabilidades morales y legales para proteger la vida de personas inocentes, sin tener en cuenta su origen racial, étnico o religioso”, apuntó.
Ban “les insta con firmeza a que hagan todo lo necesario, dentro de sus capacidades, para evitar nuevos actos de violencia”, subrayó y destacó la preocupación de la ONU ante la situación humanitaria. Naciones Unidas, EFE