No, no crea amable lector que me convertí en un fanático del Zorro (el verdadero, el que se llamaba Diego de la Vega) que luchó por la libertad del hoy estado más rico y poderoso de los Estados Unidos.
No, el título tiene que ver con la determinación de California de iniciarle juicio al decadente gobierno de George W. Bush. Medida a la que se han sumado 15 estados norteamericanos. La población de los demandantes suma más de la mitad de la población de los Estados Unidos.
Resulta que la presión de la población californiana (en su mayoría demócrata y con mucha influencia librepensadora) obligó al gobernador republicano
Arnold Schwarzenegger (sí, el ex actor de cine puro músculos y nada de cerebro) a proponer una ley que reduzca las emisiones vehiculares de gases que contribuyen al efecto invernadero y, por tanto, al cambio climático.
La iniciativa fue rechazada por el gobierno del junior de los Bush que ha hecho todo, pero todo, por no dictar leyes ambientalistas. Particularmente del tipo de las que puedan afectar a las todopoderosas industrias de automóviles y de petróleo.
Espero de todo corazón que los californianos ganen en su lucha que es la del planeta entero y que muestra que los estados ricos también pueden hacer cosas importantes por el medio ambiente.
Mientras tanto, creo que debemos concentrar nuestros esfuerzos en casa. La lucha por la ecología debe convertirse en prioridad para el Gobierno. Hay que evitar que la angurria de unos cuantos termine deforestando nuestro territorio para sembrar soya o cualquier otro producto. El planeta necesita de nuestros bosques y debemos garantizar que éstos continúen. Lo que no quiere decir que no se realicen planes forestales. La idea es si cortando árboles se va a sembrar nuevos árboles no hay problema. La cosa es cuando abrimos la frontera agrícola para terminar desertificando la tierra, como ocurre, por ejemplo, con buena parte de las parcelas entregadas a los menonitas.
Y, claro, parte de nuestra cruzada debe ser lograr que el mundo pague porque mantengamos nuestros bosques.
Por otra parte, es hora de comenzar una gran campaña sobre el uso del agua y sobre el desperdicio del líquido elemento. Y ahí también podemos ayudar todos. Por ejemplo, instruyamos a nuestros hijos a no jugar con globos en carnavales. Estos “juegos”, además del contenido agresivo y sexista que tienen, son un claro desperdicio de un recurso escaso y que pronto nos faltará.
Ahora que el precio del barril de petróleo ha superado los cien dólares debemos pensar en formas alternativas de lograr energía como paneles solares y uso del viento, pero también en recuperar formas tradicionales de aprovechamiento del agua. Formas que tienen mucho que ver con los conocimientos ancestrales indígenas.
La lista de lo que podemos hacer es larguísima. Pero, siempre se empieza por el primer paso. Aproveche este enero menos fatigado que otros meses, para hablar con los suyos sobre el tema del cambio climático. Sus nietos serán los más beneficiados.
Mientras tanto recuerde al cortés Zorro de la Vega con su espada y su acento latino luchando contra los poderosos. Siempre será un héroe más interesante que Termination, aunque esta vez el actor no sea Schwarzenegger sino un pequeño arbusto que hace honor a su apellido.
*Jaime Iturri Salmón es periodista.
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