Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar la unión civil de parejas homosexuales en su territorio, tras la promulgación por parte del presidente Tabaré Vázquez de la ley que regula uniones concubinarias de distinto o igual sexo.
La normativa refrendada por el Mandatario garantiza derechos y obligaciones para las parejas heterosexuales y homosexuales que convivan más de cinco años sin interrupciones, como la asistencia recíproca, creación de sociedad de bienes, derechos sucesorios, cobro de pensiones por fallecimiento y otras disposiciones vinculadas a la seguridad social.
Hasta el momento las uniones de parejas homosexuales sólo estaban reguladas en Ciudad de México, el estado brasileño de Río Grande do Sul y en tres zonas argentinas: Buenos Aires, Villa Carlos Paz y Río Negro. La ley uruguaya entró en vigor esta semana con alcance nacional.
La iniciativa contempla un registro donde podrán inscribirse parejas de cualquier género, al amparo de derechos similares a los de un matrimonio entre heterosexuales. El texto define la unión como “situación de hecho derivada de la comunidad de vida de dos personas, cualquiera sea su sexo, identidad, orientación u opción sexual”. Montevideo, AFP