El transporte se radicaliza por el precio del SOAT Rompieron el diálogo, tomaron la Súper de Pensiones e iniciaron una huelga de hambre. Piden que baje la prima del seguro contra accidentes.
EL CENTRO DEL CONFLICTO • Los choferes toman la Súper de Pensiones, anoche, y se declaran en huelga de hambre.
Los representantes de sindicatos de transporte público interprovincial rompieron anoche el diálogo con las aseguradoras, se declararon en huelga de hambre y amenazaron para hoy con un bloqueo de caminos si es que no les rebajan las primas del Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT) para minibuses y microbuses.
Durante toda la jornada de ayer los choferes de servicio interprovincial sostuvieron una negociación con las aseguradoras en las oficinas de la Superintendencia de Pensiones, Valores y Seguros, con la intención de lograr que se mantengan las primas del SOAT del año pasado para el sector público.
Debido a que su demanda no fue atendida, los dirigentes de los choferes se declararon en huelga de hambre en las oficinas de la Súper de Pensiones a las 20.40. A esa hora llegaron efectivos policiales armados para desalojar por la fuerza. El Superintendente de Pensiones intentó persuadir a los sindicalizados a salir del lugar por las buenas, pero su pedido no tuvo respuesta positiva.
Los choferes bloquearon el camino a Oruro durante el miércoles, pidiendo la rebaja de las primas del SOAT que, según dijeron, había aumentado en más del 100%. Levantaron la medida para precisamente negociar ayer una rebaja al precio en La Paz.
En la negociación de ayer, las aseguradoras ofrecieron a los choferes respetar el precio de las primas en los 14 tipos de vehículos, como lo establecido el 2007, excepto para minibuses y microbuses interprovinciales, costo que para este año subiría de $us 80 a un mínimo de $us 110, debido al alto índice de siniestralidad que registraron estos tipos de motorizados durante el 2007.
Una prima más baja que la de $us 110 es imposible, sostuvo Christian Vargas, gerente Nacional de Comercialización de la aseguradora Credinform.
El representante de la empresa sostuvo que los choferes estaban con la firme intención de crear su propia aseguradora y rechazar la última propuesta de las aseguradoras. Por ese motivo abandonaron la reunión, por la actitud de ese sector laboral.
Ante este panorama, los dirigentes del transporte público señalaron que no aceptarán la medida y plantearon una “autoaseguración” y “autoadministración”, proceso que empezaría durante esta jornada.
Por ese motivo, sacando sus cabezas desde las ventanas de las oficinas de la Súper de Pensiones, desde el segundo piso del edificio María Cristina, en la plaza España, los choferes se declararon en huelga de hambre.
No obstante, el Superintendente de Seguros afirmó que la propuesta de un autoseguro de los choferes “no es un tema soportado por ley, sería ilegal”.
Hasta el cierre de esta edición, a las 12.40, los choferes mantenían su huelga porque el Super de Pensiones abandonó el lugar.
Illimani fue habilitada para vender el seguro
La aseguradora Illimani fue facultada por la Superintendencia de Pensiones Valores y Seguros para comercializar el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT).
Según el gerente del SOAT de la aseguradora Illimani, Wílder Cuadros, esta empresa venderá las rosetas a partir del lunes 7 de enero. Al ser consultado sobre la tardanza, explicó que “(el retardo) se debe a la emisión de certificados porque están en la imprenta y tenemos que esperar la resolución de la Superintendencia. Vamos a empezar a vender desde el domingo o el lunes”.
Cuadros indicó que Illimani espera vender 102 mil SOAT. Los precios comercializados por Illimani serán de nueve dólares para automóviles, jeeps y vagonetas. En el caso de automóviles públicos, los costos aún están en negociación, en este marco, Cuadros acotó: “La Superintendencia nos ha prohibido emitir los precios (para autos públicos) por el momento”.
Otro de los motivos del retraso de la aseguradora para empezar a comercializar la prima fue porque hasta la segunda semana de diciembre no habían cumplido con una de las condiciones que pedía la Superintendencia para otorgar la licencia de venta. El requisito constaba en un proyecto educativo que debía ser presentado hasta noviembre.