Colombia revolucionó la trama de las telenovelas de Latinoamérica Desde la transmisión del éxito internacional Betty la Fea, las producciones colombianas han desplazado a la industria mexicana en los ratings de América y el mundo. El modelo fue copiado por otros países, entre ellos España y Estados Unidos.
LA FEA ORIGINAL • Ana María Orozco interpretó a Betty la Fea. Su actuación dio inicio a un nuevo estilo de telenovelas.
Para Eric (seudónimo) el cambio llegó cuando una fea logró triunfar, Ricardo recuerda riendo las aventuras de un patán, mientras que Lucía suspiró con los galanes de un rancho. Para las tres personas, las novelas colombianas ofrecen una nueva oferta de entretenimiento televisivo.
No son los únicos en pensar que las telenovelas colombianas están entre las mejores de la programación. “Son historias frescas que logran gustar a una gran mayoría del público y rompen con los estereotipos de las novelas mexicanas”, explicó el jefe de promociones y posproducción de Unitel, Alberto Marangon.
Fue Betty la Fea el serial que abrió la puerta del mundo a los trabajos colombianos. La obra, escrita por el guionista Fernando Gaitán, llegó a convertirse en un hito mundial que fue imitado en varios países, entre ellos España, México y Estados Unidos.
Gaitán se convirtió en el guionista de comedias por excelencia de Colombia. Todos sus trabajos buscaron parodiar los conceptos tradicionales de las telenovelas. Pedro el Escamoso mostró a un patán en vez de un galán y en Hasta que la plata nos separe es el hombre, el pobre que se enamora de la ricachona.
Marangon y Mauricio Gutiérrez, director de contenido de Bolivisión, indicaron que no sólo son los personajes principales los que se ganan el aprecio del público. “Todos los papeles están bien creados. Incluso se podrían hacer series completas de algunos de los personajes secundarios”, opinó Marangon.
Por su parte, Televisión Caracol junto a Telemundo presentaron Pasión de gavilanes, la historia del romance entre los hermanos Reyes y las hermanas Elizondo. La música de la serie también alcanzó el éxito.
A diferencia de otras telenovelas, Pasión de gavilanes no es ambientada en un país específico. La acción puede ocurrir en cualquier nación de Sudamérica.
Para Marangon, la posibilidad de generar empatía con distintas nacionalidades es otro de los motivos del éxito, entre otros factores, gracias al español neutro que utilizan los colombianos.
Pero, al final de cuentas, son las historias las que atrapan la atención de la audiencia. Eric (35 años) comentó que las obras colombianas, incluyendo las comedias, tocan temas reales, con personajes creíbles. “Ya no existe la buena ni la mala. Tanto el protagonista como el villano son personas que te puedes encontrar en la calle”, opinó.
Betty la Fea busca llegar a todo el mundo
Yo soy Betty la Fea es la obra cumbre de la televisión colombiana que alcanzó los primeros lugares en la preferencia de la audiencia en los países donde fue transmitida. Además, la creación de Fernando Gaitán logró salir de las fronteras de Latinoamérica, convirtiéndose en un éxito en Estados Unidos y en varios países de Europa como España, Grecia y Polonia.
El éxito condujo a una especie de escuela, transmitida sólo en Colombia, llamada Ecomoda y la producción de una serie de cortos animados para el canal de cable Cartoon Network.
Pero, el elogio más grande que recibió la serie fue la compra de sus derechos para realizar adaptaciones en México (La fea más bella), España (Yo soy Bea), Grecia (María I Asximi), Turquía (Sensiz Olmuyor), Holanda (Lotte), e India (Jassi Jaisi Koi Nahin), entre otros países.
Ugly Betty, de Estados Unidos, es la adaptación más exitosa. Protagonizada por América Ferrera Uglly, Betty fue nominada a varios premios del medio y cada vez gana adeptos demostrando que, según su eslogan, “Betty la fea en inglés, es mucho más fea”. Con datos de tvynovelas.com y agencias.