Un inolvidable viaje en crucero es la sugerencia de Royal Caribbean Internacional para la temporada en Sudamérica. La gigantesca nave ofrece lo mejor en deportes, gastronomía y entretenimiento.
Texto: Baldwin Montero Plaza • Fotos: Royal Caribbean International / Baldwin Montero
Saber que se necesitan 9.583 litros de gasolina para que los cinco motores del Splendour of the Seas funcionen durante una hora no es suficiente para imaginar la envergadura de este barco, que sin embargo queda pequeña frente a los servicios y la calidad de atención que ofrece en sus cruceros.
Es una de las gigantescas naves de la empresa Royal Caribbean Internacional, que el 18 de diciembre retornó a Brasil para inaugurar una temporada de cruceros en Sudamérica, con ocho viajes que partirán desde el puerto de Santos, a 70 kilómetros de Sao Paulo.
Viajar en el Splendour of the Seas cumple con todo lo que uno imagina cuando piensa en cruceros. En esta nave se puede comenzar el día haciendo ejercicios en el amplio y equipadísimo gimnasio de la cubierta 10 y acabarlo en la cuatro, con una cena cinco estrellas en el restaurante King & I, con capacidad para 1.050 personas.
¡Leven anclas!
En 11 cubiertas, el Splendour puede albergar a 2.074 pasajeros y 720 tripulantes que durante el viaje ofrecen una atención personalizada a los viajeros desde el momento en que éstos abordan el barco y son recibidos por un fotógrafo y una bebida de cortesía.
De inmediato le entregan una tarjeta de abordaje, que de ahí en adelante servirá para abrir la puerta del camarote, para utilizar la caja fuerte y registrar los consumos, desde una cena o una bebida hasta el uso de internet o una atención en el salón de belleza.
Cumplido este requisito, se debe optar por uno de los nueve ascensores dispuestos para el uso de los pasajeros, dos de ellos de vidrio y con una vista espectacular al Top Hat Lounge, donde hasta 541 personas pueden disfrutar de la presentación de grupos musicales, en un ambiente que combina el blanco con dorados y marrones.
Los camarotes están equipados con baños privados, teléfonos, televisión por cable, frigobar, aire acondicionado con control individual, cajas fuertes y secadoras de cabello. De un total de 904, 575 tienen vista al mar y 232 balcones. Existen además 17 camarotes con acceso para sillas de ruedas.
Para quienes jamás estuvieron en un crucero, la mejor opción es comenzar prendiendo el televisor, sintonizado en una frecuencia interna del barco. En ella se transmiten programas que enseñan todo lo que se debe saber para aprovechar al máximo las comodidades que ofrece el Splendour; del funcionamiento del aire acondicionado a cómo ponerse el salvavidas.
Lo único que resta antes de zarpar y comenzar con la aventura del crucero es cumplir con el requisito del simulacro de emergencia, en el que todos los pasajeros están obligados a participar. En el ejercicio, cada pasajero se familiariza con la ruta de escape que debe seguir en caso de contratiempos y recibe instrucciones sobre el uso de su equipo salvavidas.
En adelante, queda aprovechar las ofertas a bordo, como la amplia gama de opciones culinarias en ocho restaurantes y salones distribuidos en el barco, cada uno de ellos con un decorado especial.
La vida en cubierta
El Schooner Bar, un pub con capacidad para 104 personas, invita a charlar compartiendo una bebida en un ambiente íntimo que combina el decorado de muebles de madera rojiza con la media luz y algún artista que interpreta melodías a tono con ese ambiente. No es la única atracción a bordo.
El Splendour cuenta con un Spa Diurno, un salón de belleza, dos piscinas regulares y cuatro de hidromasaje, un centro de conferencias, una pared de escalamiento de rocas, un campo de minigolf con 12 hoyos, gimnasio, una pista para trotar, un salón de videojuegos, boutiques, biblioteca, un centro médico, un casino y un teatro.
El 42nd Street Show Theater tiene capacidad para 802 personas y en los cruceros que ofrecerá en esta temporada brindará espectáculos de primer nivel con temáticas brasileñas, al igual que las fiestas en la piscina, eventos en los que la tripulación se esmera al máximo para que los visitantes disfruten de una experiencia inolvidable.
Durante el día, los huéspedes del Splendour podrán participar en clases de capoeira y competencias de fútbol y los más pequeños contarán con su propia piscina y podrán participar en programas especiales para grupos de diferente edad.
Nada queda al azar. A primera hora se entrega en el camarote un programa diario de actividades con sugerencias especiales y también se puede acceder a minidiarios en español, inglés y portugués, en los que encontrará un resumen de las noticias más importantes del día, recibidas vía satélite.
La biblioteca es un buen lugar para ponerse al día con las noticias, acceder a una variada colección de obras literarias o distraer la atención con algún juego de mesa, aunque si se trata de juegos, sin lugar a dudas, la mejor opción se halla en el Casino Royal.
Para los viajeros que buscan más acción durante el viaje está el Viking Crown Lounge/Nightclub, una discoteca con vista a una de las piscinas del barco, donde se organizan fiestas especiales atendidas por expertos barman, cuya experiencia en la preparación de cocteles sólo es superada por el trato que dan a los visitantes.
La hora de la cena es uno de los momentos más memorables del viaje, ya que además del exquisito menú que ofrece el restaurante King &I, donde siempre podrá encontrar el vino adecuado para el platillo de su elección, los camareros se convierten en un íntimo anfitrión que cuida hasta el menor detalle para que los comensales retornen a sus habitaciones con una sonrisa de satisfacción.
A preparar las maletas
Tras el viaje inaugural del 18 de diciembre, esta oferta de servicios está disponible para los habitantes de la región; en Bolivia, a través de la Agencia de Viajes Espacial.
Saliendo del puerto de Santos, los vacacionistas pueden escoger opciones de cruceros de ida y vuelta de seis u ocho noches con destino a varios puertos cariocas.
Dos cruceros breves de seis noches en Brasil visitarán los puertos de Buzios, Cabo Frío, Angra dos Reis e Ilhabela y dos itinerarios de ocho noches, uno de Año Nuevo y otro durante las festividades del Carnaval, visitarán los destinos más populares del Brasil, con estadías de una noche en Río de Janeiro y Salvador de Bahía. Otros tres viajes adicionales de ocho noches visitarán los destinos imprescindibles de Buenos Aires, Argentina; y Punta Del Este, en Uruguay.
Los vacacionistas que dispongan de más tiempo podrán seleccionar uno de cuatro épicos viajes en febrero y marzo del 2008, con itinerarios de 13 ó 15 noches para bordear “el Cabo” entre Valparaíso, Chile, hacia y desde Santos o Buenos Aires. Los pasajeros visitarán algunos de los destinos más atractivos de Argentina y Chile, como Ushuaia (Argentina) y Punta Arenas (Chile) —dos de las ciudades más meridionales del mundo—, además de los Fiordos Chilenos.
La expectativa por esta oferta es grande, no sólo en los vacacionistas, sino en los ejecutivos de la empresa. “Nos llena de entusiasmo traer el estilo distintivo de vacaciones en crucero de Royal Caribbean”, comentó Michael Bayley, vicepresidente principal de Ventas y Mercadotecnia Internacional de Royal Caribbean Internacional.
LA NAVE
Tamaño. El Splendour of the Seas tiene 867 pies de largo por 105 pies de ancho. 11 cubiertas de pasajeros (11 pisos) y nueve ascensores de pasajeros.
Capacidad. Lleva a 2.074 pasajeros y 720 tripulantes. Son 902 camarotes, 232 con balcones.
Instalaciones. El barco tiene restaurantes, pubs y bares, spa, cafés, casino, teatro, biblioteca, centro de conferencias, telefonía e internet, salas de juegos para niños, minigolf, pared de escalamiento, centro comercial, gimnasio, piscinas, hidromasajes, e instalaciones para personas con necesidades especiales.
Otras naves. Al Splendour of the Seas se unirán tres barcos: Enchantment of the Seas, Radiance of the Seas y Vision of the Seas. Informes en Viajes Espacial, Av. Montenegro 1420, San Miguel, Ed. Arcángel Planta Baja. Toll Free: 800 10 7071.