El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, cuya reelección rechaza la oposición, invitó ayer a su principal rival, Raila Odinga, a una reunión para intentar salir de la crisis política y la ola de violencia que según la policía ha dejado al menos 600 muertos.
En la reunión, prevista para el viernes participarán otros cinco líderes de partidos políticos.
Horas antes, la formación de Odinga decidió anular las manifestaciones previstas para hoy, alegando la próxima visita del presidente de turno de la Unión Africana (UA), John Kufuor.
El gobierno se felicitó inmediatamente por esa decisión.
La emisaria de EEUU enviada a Nairobi, Jendayi Frazer, afirmó por su lado que los kenianos habían sido "engañados" en las elecciones de diciembre y llamó a los habitantes del país africano a buscar vías de entendimiento.
El anuncio de la reelección del presidente Kibaki originó una ola de violencia. Ayer, responsables de la policía indicaron a la AFP que al menos 600 personas murieron. El gobierno reconoce que hubo "486 muertos y 255.686 personas desplazadas. Nairobi, AFP