Una ola de atracos soportan las ciudades de Santa Cruz y El Alto. Cinco delincuentes con los rostros cubiertos con capuchas atracaron la heladería Pícolo, en la capital cruceña, y se llevaron un botín de Bs 32 mil, según el informe preliminar de la Policía.
Ocurrió la madrugada de ayer cuando los encargados del lugar, situado en la calle 21 de Mayo esquina Junín, estaban por cerrar las instalaciones.
Los atracadores, armados con revólveres, encañonaron a la cajera y tres clientes que estaban en en local y se llevaron el dinero producto de la venta del día.
No hicieron disparos ni lastimaron a ninguna de las víctimas. Luego escaparon en un vehículo que los esperaba por el lugar.
El comandante de la FELCC de Santa Cruz, Enrique Urquidi, dijo que los testigos del hecho no pudieron precisar si los delincuentes eran bolivianos o extranjeros. “Tal vez por el susto no notaron eso”, dijo.
La tranquilidad de una familia se vio interrumpida por tres delincuentes armados que ingresaron violentamente a su inmueble y después de amedrentarlos con armas de fuego robaron 10 mil bolivianos. Ocurrió la tarde del domingo en el barrio Palmira.
En El Alto, tres delincuentes ingresaron el sábado a un domicilio de la zona de San Luis y robaron televisores, radios, DVD, tres garrafas y polleras. El Nuevo Día y Redacción Central