Producto de una denuncia anónima, la Intendencia Municipal allanó ayer un domicilio en Alto Chijini, donde decomisó 1,5 toneladas de carne de burro.
Gran parte del producto se encontraba en un congelador y en bañadores de plástico. Algunas piezas —muchas en proceso de descomposición— eran procesadas en moledoras eléctricas, según informó el intendente, teniente Elio Pacheco.
“No solamente se trata del hecho de ser carne de jumento, que no es apta para el consumo humano, sino que ésta estaba en mal estado... Hemos evitado que la población consuma dicho producto, que podía ocasionar serios problemas gastrointestinales”, advirtió la autoridad edil.