El Gobierno de Brasil intensificó ayer una campaña nacional contra la fiebre amarilla, mientras la sospecha de un nuevo caso fue notificada en el estado de Minas Gerais (sureste) y centenares de personas asustadas hacen filas en puestos de salud para vacunarse en Brasilia y Goiania.
El Ministerio de Salud informó que creó un “gabinete de crisis” para tratar el problema y el laboratorio estatal “Fundación Oswaldo Cruz” anunció que producirá 30 millones de dosis de nuevas vacunas contra esta enfermedad infecciosa.
El martes, un hombre de 38 años que estaba internado desde el viernes con los síntomas murió en Brasilia.
El deceso se suma a otro registrado la semana pasada en el estado de Goiania, que rodea al Distrito Federal, y donde unos 50 municipios permanecen en estado de alerta por la enfermedad.
Ayer, las autoridades sanitarias del estado de Minas Gerais reportaron que un ganadero de 48 años fue internado en un hospital de Belo Horizonte con síntomas de la dolencia, contraída en el estado amazónico de Acre, que es fronterizo con Bolivia.
Esta enfermedad ha matado a 161 personas en Brasil en los últimos 12 años, en los que fueron registrados 349 casos, según el Ministerio de Salud.
La mayoría de los casos ocurrieron en zonas rurales y selváticas, donde la variante silvestre es transmitida por un mosquito del género “haemagogus”.
El 2007 fueron notificados en total seis de esos casos, con cinco muertes. Río de Janeiro, EFE
EN BOLIVIA
Casos • En lo que va del año, se ha registrado un caso sospechoso de fiebre amarilla, pero que fue descartado.
2007 • El año pasado se presentaron ocho casos en los departamentos de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.
Protección • La cobertura de vacunación fue de 85%, es decir que 85 de cada 100 bolivianos están protegidos.