El presidente francés, Nicolas Sarkozy, inició ayer en Arabia Saudita una gira por tres monarquías del Golfo, en su primera visita a una zona que está adquiriendo un poderío creciente gracias a sus inmensas riquezas petroleras. En una entrevista concedida al diario Al Hayat, de lengua árabe y con sede en Londres, Sarkozy definió al Gobierno saudita como un "polo de moderación y estabilidad", que lo convierte en "aliado insoslayable de Francia en la región".
El "objetivo" de la visita es "dar una nueva dimensión a nuestra asociación estratégica con Arabia Saudita", afirmó el Jefe de Estado, que fue recibido en el aeropuerto Rey Jaled de Rian por el rey Abdala. Le acompañan seis ministros, incluyendo el de Defensa, y 20 empresarios. Riad, AFP