La Policía mostró el jueves poca disposición para atender el caso de un periodista de El Deber, quien fue secuestrado por un grupo de delincuentes que le obligaron a revelar los PIN de sus tarjetas para sacar dinero de los cajeros automáticos.
Así lo reveló ayer el periodista de La Prensa, Marco Chuquimia, quien se subió a un taxi junto a su colega Cristian Peña y Lillo, del diario cruceño.
Según su relato, el chofer del taxi se desvió de la ruta solicitada —de la avenida América, de Villa Fátima, al hotel Europa— y tomó la Tejada Sorzano. "Cuando le reclamamos, bajó por una calle, pasó un bache, se detuvo, y tres individuos ingresaron".
Después de constatar que Chuquimia sólo tenía Bs 50, lo dejaron en la zona Santa Rosa. En cambio, Peña y Lillo fue obligado a revelar el PIN de sus tarjetas, de donde sacaron 400 dólares y 600 bolivianos.
Chuquimia indicó que mientras su colega estaba secuestrado, él y los periodistas de La Prensa llamaron a la Policía. "Primero fueron al periódico unos patrulleros, quienes después de preguntar lo ocurrido, sugirieron que fuéramos a la FELCC. Allí nos atendió un efectivo somnoliento, quien en vez de apurar la búsqueda de mi compañero, preguntó lo sucedido sin anotar nada, y luego me pidió que llene el formulario". Al final, Peña y Lillo llamó para avisar que estaba vivo.
Ayer, el director de la FELCC, Víctor Escóbar, dijo que el caso está en investigación.