Una investigación sobre las lenguas que se hablan en Bolivia estableció que el castellano tiene un predominio casi total en el territorio, por lo que los bolivianos no tienen complicaciones en su comunicación. Sin embargo, cabe admitir que el monolingüismo tampoco es lo ideal, por la globalización. La exigencia actual es hablar también el inglés, para no quedar en la marginalidad. ¿Y por qué el inglés? Porque pasó a ser el idioma universal.
El contraste se está dando en el país. El Gobierno nacional impuso que en el plazo de dos años los empleados públicos aprendan una lengua nativa, aparte de usar el castellano, de lo contrario serán despedidos. En el proyecto de la nueva reforma educativa se prevé también que se enseñe una lengua nativa.
El argumento es que Bolivia tiene 36 naciones y que cada una cuenta con su propia lengua. Por tanto, los hablantes del castellano deben aprender una lengua nativa. El resto del mundo podría imaginarse que éste es un país multilingüe, aunque las etnias tienen pocos habitantes. Los quechuas y los aymaras aprendieron el castellano como efecto de la Revolución de 1952, por lo que lingüísticamente integran hoy la mayoría del país.
El estudio Gama étnica y lingüista de la población boliviana, realizado por Xavier Albó y Ramiro Molina, concluyó que el castellano es el idioma más hablado en el país, en contraste con las lenguas nativas, que casi no tienen presencia. El 46% de los bolivianos (4.115.715) sólo habla el castellano; el 33,2% (2.739.400) habla castellano y una lengua nativa; el 11,6% (960.491) habla sólo una lengua nativa y el 5,4% (445.905) no lo hace. Si se suma a los que sólo hablan castellano y a los que hablan castellano y una lengua nativa, el total sería de 6.855.158 personas (83%), según el censo del 2001.