No vamos a comparar a Bolivia con el viejo ABC (Argentina, Brasil y Chile) porque nunca fuimos comparables. Los dos primeros se diputaban el liderazgo en Sudamérica y ahora lo disputa Chile también. Pero en este segundo aniversario del advenimiento de Evo Morales al poder, no hay
nada qué celebrar en éxitos económicos, aunque sus prestidigitadores de millones nos quieran convencer. Ya quisiera yo ser el primero en convencerme, porque, crean queridos lectores, nada hay más ingrato que escribir cosas negativas sobre el país. Es más amargo que la hiel.
Existe un pobre crecimiento que no va a llegar al 4 por ciento y una inflación del 12 por ciento o más en el 2007, mientras que, por ejemplo, Perú ha crecido al 8,3 por ciento y Argentina al 8,4. Hablamos mucho de la garantía a las inversiones y no hacemos sino amenazarlas. A ese paso, también —según La Razón— el Plan de Desarrollo ha sido un fracaso. Y por falta de inversiones nos quedamos con una política energética paralizada, sin posibilidades siquiera de cumplir con nuestras obligaciones con Brasil y Argentina. ¿Hacia dónde camina Bolivia?
Hoy no quiero hablar del gobierno del MAS, ni de S.E., ni de sus ilusionistas palaciegos. No voy a comparar a Bolivia con Argentina, Brasil ni Chile, tampoco. Dejaremos de lado el antiguo ABC. Vamos a hacer una comparación de nosotros y un vecino que se nos parece en extensión territorial, riqueza, composición racial, desventuras históricas, y malos gobernantes, aunque no tanto como los nuestros: Perú.
Pues bien, según datos oficiales que hemos recibido de la embajada peruana, ese país, ya lo dijimos, creció en un 8,3 por ciento. Su producto interno bruto por habitante llegó el año pasado a 3.931 dólares y se espera que para el año 2011 esté alrededor de los 5.279. Ha tenido, por supuesto, un superávit importante.
Pero lo notable es que su expansión económica se explica por el incremento de la inversión privada, que aumentó en un 25 por ciento respecto de los $us 15.605 millones del 2006. La inversión extranjera directa hasta junio del 2007 estaba en $us 15.373 millones. Ascendieron los ingresos tributarios, el ingreso familiar. ¿Cómo andamos por casa? Estos son datos fidedignos que nos nublan la vista de envidia. De sana envidia, como se debe decir.
Mientras Bolivia ha desaprovechado los excelentes precios internacionales de las materias primas y sus exportaciones han superado apenas los 4 mil millones de dólares, que siendo una ridiculez en estos tiempos, llenan la boca del Gobierno, ¿saben cuánto ha exportado Perú?: pues nada menos que 28.500 millones de dólares. El saldo positivo del intercambio comercial de Perú ha sido de 8.000 millones de dólares. Es suficiente sufrimiento como muestra, por ahora. Quiera Dios que para el 2008 nos preocupemos de nuestras propias cifras.
*Manfredo Kempff es escritor y diplomático.
Entre nacionalidad y ciudadanía
El miércoles pasado, La Razón publicó una observación de J. Lazarte, alertando que entre las graves consecuencias del Estado “plurinacional” está la desaparición de la “nacionalidad” boliviana y su “sustitución por naciones”.
Perspectivas para abatir la pobreza
Hay quienes sostienen que para abatir la pobreza deben utilizarse políticas macroeconómicas como son el gasto público, la política fiscal y la política monetaria.
El Corredor Vial Interoceánico Sur
Esta vía, a concluirse en el año 2009, tiene pues la más alta importancia y significado para profundizar el desarrollo y la integración.