Esta vía, a concluirse en el año 2009, tiene pues la más alta importancia y significado para profundizar el desarrollo y la integración. En el marco de la iniciativa regional de integración física sudamericana (IIRSA), adoptada años atrás por los gobiernos de los países de América del Sur, está en pleno proceso de construcción por el Gobierno del Perú, el Corredor Vial Interoceánico Sur, (CVIS), que con sus 2.200 kilómetros de carreteras conectará al Brasil con el Perú, y a los departamentos bolivianos de Pando y Beni y al norte de La Paz con 10 departamentos del sur del Perú, con los puertos peruanos de Ilo, Matarani y San Juan de Marcona, así como con el Océano Pacífico y con el Brasil, y a través de su extenso territorio, con el Atlántico.
Este corredor cuya construcción se inició en el año 2006, y que debe concluir el año próximo, alcanza un costo total de mil millones de dólares, financiados con una línea de crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) hasta por 200 millones de dólares y por fondos que provienen de los mercados capitales nacionales e internacionales, a través de la participación del sector privado por el sistema de concesiones. Esto permite al gobierno del Perú, asegurar una inversión de más de 800 millones de dólares de alto impacto social, sin asumir compromisos de endeudamiento público.
El corredor es, sin duda, uno de los proyectos más importantes y ambiciosos en la historia vial del Perú y permitirá consolidar el desarrollo desde adentro de la triple frontera Perú-Brasil-Bolivia, involucrando fundamentalmente a los estados brasileños de Acre y Rondonia, a los departamentos bolivianos de Pando y Beni y a los departamentos peruanos de Madre de Dios, Cusco y Puno. Dará impulso a una diversidad de actividades emergentes que procuran reconciliar el desarrollo socioeconómico con la conservación de la selva amazónica y su valoración como recurso natural, tales como industrias de extracción con valor agregado (castañas y otras frutas amazónicas y su confección para mercados de alto valor); forestal certificada y el desarrollo de productos derivados; el ecoturismo, la industria de perfumes y productos de belleza naturales, etc., tal como lo destaca el último número del boletín “Sinergia”, editado por la CAF.
Uno de los dos ramales de la carretera, se acercará a menos de 10 kilómetros de la frontera peruano-boliviana en el departamento de Pando, casi en frente de la ciudad de Cobija. Esto con el fin de permitir que la población de Pando se conecte directamente con esta vía de comunicación. También se conectará con esta importante carretera el departamento del Beni, cuando se construya la conexión entre Choré y Rurrenabaque con Cobija, que es un proyecto prioritario para su ejecución por el Gobierno boliviano, que integra el denominado “Corredor Norte” y representa el ramal Este del Corredor Vial Interoceánico Sur. A través de este Corredor, entre otros efectos, la conexión de La Paz con Pando y Beni, será mucho mas rápida.
El proyecto interoceánico representará también, entre otros varios efectos económicos, comerciales y sociales, un aporte al desarrollo del turismo en todas las regiones que conectará. Por ejemplo, un gran porcentaje del millón y medio de personas que van a Cusco y Machu Picchu cada año, se interesará en conocer los valles contiguos; valles muy diferentes unos de otros, con grandes posibilidades para el montañismo y la relajación. Igualmente, tendrán aún mayor interés y facilidades para visitar los múltiples atractivos turísticos que ofrece Bolivia, tanto en la zona amazónica como en el altiplano, particularmente el lago Titicaca, compartido con el Perú, la ciudad de La Paz, el salar de Uyuni, Potosí, etc.
El presupuesto ambiental para el desarrollo de este corredor está siendo cuidadosamente observado y tiene como principal objetivo promover el desarrollo socioeconómico ambiental sostenible de la zona, con actividades y proyectos prioritarios que eviten o mitiguen los impactos indirectos en la zona de influencia que pueda causar el CVIS. Igualmente son sus objetivos, el desarrollo y financiamiento de actividades a favor de las poblaciones localizadas en la zona de influencia, mejoras en la gestión de áreas naturales protegidas y formalización de la creación de nuevas. Se considera también, entre otros, la creación de mecanismos financieros para consolidar concesiones forestales y financiamiento de actividades productivas en el área. El costo estimado del programa ambiental es de US$ 17,8 millones.
Esta vía, a concluirse en el año 2009, tiene pues la más alta importancia y significado para profundizar el desarrollo y la integración no solamente física sino también, social, económica, comercial, cultural entre grandes espacios geográficos de Bolivia y del Perú, así como del Brasil y en general a favor de la integración sudamericana. Además, representa una vía moderna de comunicación y vinculación con la Cuenca del Asia Pacífico, que concentra hoy a las mayores economías del mundo, como China, Estados Unidos, Rusia, Corea, Australia, etc.
*Fernando Rojas S. es Embajador del Perú en Bolivia.
Entre nacionalidad y ciudadanía
El miércoles pasado, La Razón publicó una observación de J. Lazarte, alertando que entre las graves consecuencias del Estado “plurinacional” está la desaparición de la “nacionalidad” boliviana y su “sustitución por naciones”.
Perspectivas para abatir la pobreza
Hay quienes sostienen que para abatir la pobreza deben utilizarse políticas macroeconómicas como son el gasto público, la política fiscal y la política monetaria.
¿Por qué no avanzamos?
No vamos a comparar a Bolivia con el viejo ABC (Argentina, Brasil y Chile) porque nunca fuimos comparables. Los dos primeros se diputaban el liderazgo en Sudamérica y ahora lo disputa Chile también.