Veinte mineros fallecieron en la explosión de un pozo hullero de la provincia china de Shanxi, al norte del país, informó ayer la agencia estatal china Xinhua.
El accidente ocurrió hacia las 21.00 horas del domingo en la mina de carbón Weijialing del distrito de Fenxi, en la localidad de Linfen. La mina operaba desde el 2004, pero había sido ordenada su clausura por no cumplir los requisitos de seguridad.
Según la información de Xinhua, mineros ilegales aprovecharon las nevadas en la zona, que habían cortado los accesos, para entrar en el pozo unas dos horas antes de la explosión.
Aunque no se conoce el número exacto de mineros que trabajaban en el interior de la mina en el momento de la deflagración, el capataz, que podría disponer de ese dato, es uno de los fallecidos; los equipos de rescate dieron por terminado el rescate.
La policía de Linfen —una de las ciudades más contaminadas del mundo, precisamente por la excesiva explotación de las minas de carbón— investiga la proliferación de actividades ilegales de minería de la zona. Es el segundo accidente de las minas chinas desde el 18 de enero cuando murieron 13. Pekín, EFE