Conozca los nominados al Óscar Las candidaturas favorecen a realizadores como los hermanos Coen, con la cinta No es país para viejos, y Paul T. Anderson por Habrá sangre. Javier Bardem postula a mejor actor secundario.
Ni guionistas, ni superproducciones. El tío Óscar se emancipa en su ochenta aniversario y viste de largo a sus hijos más revoltosos, Paul Thomas Anderson y los hermanos Coen que, buques insignia del prestigio independiente, prometen repartirse la tarta de la edición 2008 de los premios.
A su avanzada edad, el Óscar ha decidido por fin cambiar de aires. Deja a un lado las malas influencias —los Globos de Oro—, ya
no hace tanto caso a los imperativos de la industria y se une al grupo de los "indies".
Después de dejarles premios de consolación con sus aclamadas películas Fargo (1996) o Magnolia (1999), los Coen, Paul Thomas Anderson y el Óscar han llegado a un acuerdo. Ellos han perfeccionado su lenguaje, han ampliado sus medios, y el eunuco dorado les ha recibido con los brazos abiertos este año.
Los Coen, insobornables en su punto de vista tragicómico en No es país para viejos, mientras Anderson aborda al ser humano sin concesiones en Habrá sangre. Ocho candidaturas para cada uno y la etiqueta de "favoritos" en medio mundo, más incluso que las comedias de bajo presupuesto que tanta gracia le hacen a la Academia y que han tenido en Juno, de Jason Reitman —cuatro candidaturas—, un perfecto sustituto para la Little Miss Sunshine del año pasado.
Y es que el tío Óscar ha visto morir a muchos de los legendarios invitados que hicieron grandes sus fiestas de Hollywood, como Billy Wilder, John Ford o Frank Capra. Sus posibles sustitutos, Ridley Scott y Mike Nichols, no le convencen.
Le pesa la culpa de los errores pasados, de los ajustes de cuentas a destiempo, de excesos patrióticos. Ha llegado el tiempo de adaptarse a los nuevos tiempos.
Así, las inquietudes plásticas del polifacético artista británico
Julian Schnabel también han entrado por el buen ojo a la
Academia, que deja que la reinterpretación esteta y francoparlante de un tema tan manido como el de la minusvalía física opte a cuatro premios de la academia bajo el título de The Diving Bell and the Butterfly.
Al tío Óscar le ha fallado la memoria con algunos de sus mejores valores, como Sidney Lumet y Ang Lee, pero ha puesto en su sitio a Atonement y ha frenado sus ansias de vencedora, dejando a su director y a sus actores fuera de juego.
Siete candidaturas para la producción británica, pero desde Conduciendo a Miss Daisy (1989) ninguna cinta venció sin tener al realizador como finalista.
Para buscar un rostro hermoso, ha renunciado, además, a Keira
Knightley. Como zorro viejo, el Óscar apuesta por la belleza serena y veterana de Julie Christie, una leyenda de la pantalla que vuelve a brillar en Away from Here, de Sarah Polley.
Christie, que se prodiga poco, sabe que le esperan los reconocimientos en sus regresos —el anterior, con Afterglow (1997), por el que también fue finalista— y ya se llevó la estatuilla por introducir el free cinema en Darling (1965) hace 42 años, algo que no debería ser atenuante.
Premiar a una actriz francesa hablando —y cantado— en francés
como Marion Cotillard en La vie en rose, tampoco sería desacertado y Laura Linney siempre está estupenda. The Savages parece no ser una excepción.
Entre ellos, Daniel Day Lewis, otro con carrera intermitente pero premiadísima, también tiene talento y currículum de sobra para un segundo reconocimiento con Habrá sangre, honor que quedaría grande a Tommy Lee Jones y George Clooney, que se confirma como la conciencia de Hollywood con las siete candidaturas de Michael Clayton.
Entre los secundarios, Javier Bardem podría ser una de las excepciones que ganan Óscar sin dominar el inglés y Cate Blanchett, que ya obtuvo el premio por encarnar a la mayor ganadora de los mismos, Katharine Hepburn. Redacción internacional, EFE
El Óscar ignoró al cine en español
Los premios Óscar del 2008 no serán recordados por la proliferación de candidatos hispanos, al contrario de lo que ocurrió el año pasado, cuando películas como Babel, El laberinto del fauno o Hijos de los hombres coparon numerosas categorías.
Sólo el español Javier Bardem, principal favorito para hacerse con el premio al Mejor Actor Secundario, y el compositor de la misma nacionalidad Alberto Iglesias tienen posibilidades de alzarse con unos galardones que este año han dado la espalda a la cinematografía latinoamericana, que no ha logrado colocar ninguna película en español entre las aspirantes al premio.
Con el Globo de Oro en su haber y tras haberse llevado varios galardones procedentes de sindicatos y asociaciones de críticos, Bardem ha sido aclamado por su papel de asesino en la cinta No Country for Old Men y se ve como favorito en las quinielas de Hollywood.
Iglesias ha sido seleccionado como candidato en Mejor Música Original por su trabajo en The Kite Runner. LA (EEUU), EFE