El control de viajes a provincia depende sólo de los choferes Los encargados de seis empresas aseguran que tienen reglas internas de seguridad, pero nadie las controla. El SOAT es el único seguro vigente. Los pasajeros reclaman seguridad y control en este tipo de transporte.
A LA ESPERA DE PASAJEROS • Un grupo de turistas aguarda la salida de la flota Manko Kapac, que ofrece viajes a Copacabana.
Ante la inexistencia de normas y de alguna entidad que fiscalice el transporte interprovincial, la seguridad de los pasajeros y conductores depende de la responsabilidad que asuman las cooperativas y sindicatos que realizan este servicio público.
Fue imposible comunicarse con el viceministro de Transportes, Severino Zuna, quien tiene a su cargo autorizar a las empresas de transporte interprovincial para que hagan el servicio respectivo. La autoridad anunció que se exigirá velocímetros.
Los encargados de seis empresas de este tipo de servicio público afirmaron que crean reglas internas que rigen el servicio, sin embargo no hay ninguna institución que las controle.
“La federación (de transporte interprovincial) nos aconseja que bajemos la velocidad por ejemplo (...) y nosotros hacemos controles internos”, sostuvo Daniel Flores, del sindicato 8 de Diciembre que va al Desaguadero.
Por su parte, uno de los conductores del sindicato Manco Kapac, que viaja a Copacabana, Rubén Soria, dijo que “no contamos con normativas, pero internamente les castigamos a los choferes que infringen las reglas”.
La anterior semana se registraron dos fatales accidentes en la carretera La Paz-Copacabana donde murieron 29 personas.
Todos los entrevistados atinaron a decir que sólo cuentan con el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT), con ninguna otra normativa más.
“Sólo el SOAT, ningún tipo de seguridad más”, dijo el encargado del sindicato Autolíneas Ingavi.
Por su parte, Vladimir Mendoza, del sindicato Andino, que va a Tiwanaku y Guaqui, explicó que sólo cuentan con el cinturón de seguridad para los pasajeros del primer asiento de los minibuses. “Eso nomás, no hay otra medida de seguridad”, manifestó.
“El trato que recibimos es pésimo y tampoco vemos un botiquín de primeros auxilios”, dijo una ciudadana argentina que iba hacia Copacabana. La encargada de la cooperativa Tiwanaku, Nora Arhuata, aseveró que sus buses cuentan con insumos de primeros auxilios, aunque evadió la posibilidad de mostrarlos.
Cristian, un joven que iba al lago Titicaca, contó que cuando viaja “los choferes aceleran demasiado y cuando se les insinúa que disminuyan su velocidad se enojan y no hacen caso”.
Un chofer del sindicato 2 de Febrero afirmó que tras el accidente del viernes “ahora tenemos más precaución”.