El balance que hace la prensa internacional de los dos primeros años de gestión de Evo Morales destaca que la crisis política que antecedió a su Gobierno ha continuado y que los beneficios económicos propiciados por el incremento de los precios y los tributos del gas son actualmente su principal fuente de ingresos.
Tan importantes como las decisiones sobre el modelo político o económico son sin duda las decisiones en la política exterior.
El Gobierno del presidente Evo Morales prescindió en general de los profesionales del ramo y prefirió nombrar como embajadores a personalidades representativas del grupo que llegó al poder hace dos años, lo que incluye al canciller David Choquehuanca. Esto supone un manejo ideológico de las relaciones externas en Bolivia que, como en Venezuela, no está libre de contradicciones.
No es una novedad que el principal cliente del petróleo de Venezuela es Estados Unidos, así como el principal comprador del gas boliviano es Brasil. La hostilidad del presidente Hugo Chávez hacia Washington es incomprensible para la mayoría de la gente, pues la relación entre los dos países se asienta en un buen negocio. Tan bueno que los acuerdos y contratos son rigurosamente cumplidos.
Los brasileños, influenciados por las manifestaciones del presidente Lula, han considerado legítimas las decisiones del Gobierno boliviano de nacionalizar los hidrocarburos, pero no han dejado de observar con cierta preocupación la presencia de asesores venezolanos en las refinerías que pertenecían a Petrobras.
Ahora, después de que Petrobras admitió la necesidad de continuar haciendo inversiones para incrementar la producción de gas, con el fin de que el Gobierno boliviano pueda hacer frente a los compromisos contraídos, y de haber superado en cierta forma los momentos de tensión y hostilidad, ha llegado a Brasilia la noticia de que asesores iraníes ayudarán a Bolivia a producir gas.
Los representantes de Petrobras y de otras empresas internacionales que producen gas en Bolivia deben estar intrigados con la posible presencia de los iraníes. Algunos podrían ser inducidos a pensar que el Gobierno boliviano no está satisfecho con sus servicios. O peor, podrán preguntarse: ¿somos nosotros el Imperio, ese enemigo poderoso y omnipresente? Al final, 37% de las exportaciones bolivianas se destinan a Brasil. Las compras brasileñas representaron el 2007 un valor superior al de las exportaciones bolivianas a Estados Unidos, Japón, Argentina, Venezuela y Perú juntos. Los cinco países son, después de Brasil, los mayores compradores de productos bolivianos.
La mano negra constituyente
La Mano Negra era una organización anarquista de carácter secreto y violento a la cual se le atribuyeron varios atentados terroristas en Andalucía (España) por el año 1880. Hoy en día se cree que fue un invento de las oligarquías de esa región
Dos años de gobierno
En Bolivia, al gobierno de Evo Morales se lo ama o se lo odia, no hay puntos intermedios, pues la polarización política es tal que el juicio equilibrado ha desaparecido en los actores políticos y en la población.
Hablar seis horas
El informe de Su Excelencia duró seis horas y lo que dijo en substancia pudo haberlo dicho en media hora. ¿Por qué seis horas? ¿Por imitar a Hugo Chávez y a Fidel Castro?, o porque el concepto tiempo y su consumo
Bolivia y su comercio exterior
Dígase lo que se diga, el Gobierno boliviano y por supuesto su Cancillería han hecho todo lo que se debía para aislarnos comercialmente. Eso se lo debemos a una serie de personajes que rodean a S.E. y que, desde antes del triunfo masista en las elecciones