El Departamento de Estado de Estados Unidos ha donado ayer, a través de su representación diplomática en el país, 3,3 millones de dólares en favor del Programa Nacional contra la Explotación Infantil.
En el evento, llevado a cabo en instalaciones del Defensor del Pueblo, participaron el embajador de ese país, Philip Goldberg, los viceministros de Educación y Trabajo, Germán Jiménez y Adalberto Rojas, y el anfitrión Waldo Albarracín.
El proyecto, destacó el Embajador estadounidense, respaldará las políticas de Gobierno sobre explotación infantil y dará una cobertura especial a las organizaciones indígenas.
Por su parte, Albarracín destacó la iniciativa como una manera de “pasar del discurso a las acciones concretas”, que favorecerá en particular a las familias pobres, de donde provienen en su mayoría las víctimas.