Dos generales son acusados de retener 50 mil dólares La abogada de una oficial que sufrió un accidente en la misión de paz en Haití, asegura que la ONU desembolsó el dinero, pero no se lo entregaron.
EN PUERTO PRÍNCIPE • Un grupo de oficiales revisa sus armas en la base militar Tiwanaku, de la capital de Haití, el 2007.
La teniente coronel Susana Rivero Bustamante, quien sufrió un accidente el 2006 mientras cumplía funciones en la tropa boliviana destinada a la misión de paz en Haití, denunció a través de su abogada que el Ejército retuvo 50.000 dólares que la Organización de Naciones Unidas (ONU) destinó para su asistencia médica.
La representante legal de Rivero, Daniela Sánchez Guevara, denunció a este medio ´una serie de atropellos cometidos por el ex jefe del Ejército, Freddy Bersatti, y por el actual, Freddy Mackay, quienes haciendo mal uso de su rango y función conducen a la muerte a mi cliente, negándole de manera arbitraria el derecho a atención médica acorde a la gravedad de sus lesiones´.
Además, la abogada complementó que la ´actitud de Bersatti y Mackay trasciende en el ocultamiento de más de 50 mil dólares, dineros que fueron enviados por la ONU para su asistencia médica´.
La oficina en La Paz de la ONU estima que sí se realizó el desembolso directamente al Ejército boliviano, pero informó que están a la espera de una confirmación oficial desde su sede, en la ciudad de Nueva York.
Este medio intentó comunicarse con Bersatti, Mackay e incluso con el agregado militar de Bolivia en la ONU (quien radica en Nueva York), José Antonio Ágreda, pero no pudo ubicar a ninguno de los tres.
El 21 de septiembre del 2006, según la abogada Sánchez, el vehículo en el que se trasladaba Susana Rivero, en Puerto Príncipe, de la base militar a su hotel, chocó.
El hombro y brazo derecho quedaron inmóviles tras el golpe. Los estudios médicos, que están documentados, determinaron que la oficial tiene seriamente dañado el tronco superior del plexo branquial derecho, además que sufre lesiones severas en al menos tres nervios y un músculo de esa región.
Como parte del tratamiento, la teniente coronel se ve obligada a ingerir morfina cada cuatro horas, ya que existe insensibilidad y dolor intenso en los dedos, la mano y el brazo derecho.
La abogada precisó que Rivero requiere una operación ´que cuesta más de 50 mil dólares, en la que intentarán jalar los tendones para reconstruir parte del hombro. Se trata de una cirugía de alto riesgo, sin tomar en cuenta que el período de recuperación podría demandar más de seis meses, con gastos de fisioterapia y hospedaje en la Clínica Alemana, de ese país´, precisó.
Sánchez sostuvo que en una reunión con el ex jefe del Ejército, Freddy Bersatti, el año pasado, la autoridad le informó que la ONU ´había aceptado pagar toda la atención médica, que ese dinero llegaría la primera semana de diciembre, mediante la partida de equipo pesado de las fuerzas de paz, pero que tampoco podían quedar sin efectivo, y por eso el Ejército solicitaría un préstamo a Cossmil, pero esa solicitud no fue aceptada por el gerente del seguro´.
Ayer, el comandante Freddy Mackay recibió una nota del agregado militar ante la ONU, José Antonio Ágreda, quien le informa que la organización determinó que el caso de Rivero es ´elegible excepcionalmente, para que se proceda al reembolso de facturas documentadas, del tratamiento que actualmente recibe la oficial superior´.
Desde la oficina de la ONU en La Paz se informó además que este tema es paralelo al de los 50 mil dólares que reclama la oficial afectada por el accidente.