El operador de mercados Jérôme Kerviel, presunto autor del fraude que costó al banco francés Société Générale 4.900 millones de euros, está detenido y presta declaración ante los investigadores, según fuentes policiales.
El empleado de la entidad, de 31 años, llegó a las oficinas de la brigada financiera en París en calidad de arrestado. El abogado del operador ya había señalado con anterioridad que su cliente estaba a disposición de la justicia y desmintió los rumores según los cuales habría huido.
Aunque la duración máxima del arresto es de 24 horas, ésta puede ser ampliada con vistas a un procesamiento de Kerviel.
La Fiscalía de París instruye las investigaciones sobre el asunto después de que un inversor de Société Générale y el propio banco presentaran demandas tras conocerse la operación fraudulenta que había restado 4.900 millones de euros a los beneficios de la tercera entidad gala.
Los investigadores registraron de madrugada la vivienda de Kerviel en el municipio de Neuilly-sur-Seine, a las afueras de París, así como la sede central de Société Générale en el barrio financiero y de negocios de la Defensa.
Desde las instancias directivas de Société Générale se insiste en que Kerviel está en el origen de un montaje financiero para engañar al banco. Descrito como gran conocedor de los sistemas informáticos, Kerviel puenteó los controles automáticos que había instalado la entidad para evitar que sus empleados arriesgaran demasiado en sus operaciones financieras. París, EFE