El cuadro político que tenemos por delante muestra, por una parte, a un Gobierno que todavía mantiene en su favor a una mayoría ciudadana, según las últimas encuestas; y por otra parte, a los prefectos que se oponen a recortar el Impuesto Directo sobre los Hidrocarburos para financiar el humanitario y electoralista Bono Dignidad para los “achachis” de 60 años para arriba. Los prefectos sostienen que la parte del IDH que el Gobierno se comprometió a entregarles ha de servir para obras que beneficien al departamento y no para ese remedo del Bono Solidario (Bonosol) que ahora se llamará Renta Dignidad, por muy humanitario que éste sea. Este donativo debe financiarlo el Gobierno. ¿Acaso el Gobierno no repite que posee excedentes?
Aparte de la demanda colectiva de los nueve prefectos, cinco de ellos agregan la exigencia de introducir en la “Constitución de la Glorieta” los estatutos de autonomía. Ambos temas controvertidos, sobre todo el referente a la autonomía departamental, coincide con el forcejeo político entre Occidente (preferentemente en favor de Evo) y el Oriente (muy poco afecto al Sr. Presidente).
Con objeto de aliviar la controversia se inició un diálogo entre las partes discordantes que se interrumpió o terminó antes de la tregua carnavalera. Difícil será recomenzarlo pues el Gobierno se mostró intransigente y los prefectos desairados. Y si, como parece, no se reanudan las conversaciones, el Gobierno ya ha previsto llamar a un referéndum nacional revocatorio. Don Evo se siente muy seguro de ganarlo y así afianzar su Presidencia e, incluso, prologarla tomando la fecha de los escrutinios como inicio de un nuevo mandato: sobre los dos años más que cumplidos, reinar otros cuatro más.
¡Envidiable victoria! Sin embargo, este triunfo no anulará el otro de los actuales prefectos que también salgan ganadores del referéndum. Entonces, no habrá referéndum revocatorio, sino confirmatorio. Si las cosas resulta de esta forma, el país seguirá polarizado entre un poder central absorbente y autoritario, y unos departamentos disidentes que se declaran autónomos por su cuenta. Otra vez, evismo y centralismo contra antievismo y autonomía, oriente contra occidente.
Así que, a partir de hoy, Miércoles de Ceniza, pasados los libertinos festejos carnavaleros, se nos recuerda nuestro fin terreno y la inminencia de la hora en que se nos pedirá cuenta de nuestros actos. Los siguientes 40 días de la cuaresma penitencial deben acercarnos a la memoria de la pasión y muerte de Jesús y su gloriosa resurrección. Y no es estirar el argumento religioso si afirmo que no será fácil restablecer el diálogo si olvidamos los grandes principios de fraternidad y bien común. Este olvido será un factor adicional para alejar el justo anhelo de paz entre los hermanos. Y en este preciso momento, la necesaria solidaridad con los miles de damnificados por los desastres naturales. Entonces volveremos irremisiblemente a las estériles guerras sociales y políticas paganas con sabor a resaca del carnaval; a la lucha del poder por el poder, a la codicia del dinero público, al espionaje, la calumnia y la zancadilla para derribar al otro y ocupar un puesto más alto y mejor pagado. ¡Y dale con lo mismo!
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
El asesino sonriente
No crea lector que por el título me inclinaré por una de mis máximas aficiones: la literatura policial que es la que encuentro que mejor puede expresar el alma de los seres humanos. No, esta vez vamos a hablar de Mohamed Abou Treika, un joven jugador de fútbol campeón de clubes de África y gran goleador de la selección de Egipto.
Seguro para pasajeros
En días pasados, un Boeing 727 del Lloyd Aéreo Boliviano que volaba de La Paz a Cobija, con 151 pasajeros, efectuó un aterrizaje de emergencia a unos cuatro kilómetros al norte del aeropuerto de Trinidad, gracias a Dios, sin víctimas fatales.
El laberinto de las autonomías
La autonomía departamental se ha convertido en uno de los problemas más complicados del país y es la “bestia negra” del Gobierno. Éste ha replicado con la autonomía indígena. El cruzamiento conflictivo de ambos es el eje sobre el cual giran las demás autonomías.
Hacia una nueva Charaña
Este mes se recuerda un nuevo aniversario del encuentro presidencial de Charaña que dio inicio a una negociación que, de haber sido conducida con más tesón y comprensión, quizás habría dado lugar a que nuestro país se reintegre al Océano Pacífico hace más de un cuarto de siglo.