Docenas de tornados asolaron el sur de EEUU con un saldo de al menos 52 muertos, cientos de heridos y serios daños en cuatro estados, informaron ayer las autoridades locales.
Veintiocho personas murieron en Tennessee, 13 en Arkansas, siete en Kentucky y cuatro en Alabama, según las fuentes.
Los medios estadounidenses informaron de cientos de heridos, viviendas derrumbadas y automóviles, árboles y escombros sacudidos por fuertes vientos.
“He visto tornados contra el suelo y los he visto por el aire, pero esto fue diferente. Este era un enorme embudo”, dijo a la AFP Jean Byrd de la pequeña localidad de Mason, Tennessee, de unos 1.000 residentes.
Con un suspiro de alivio, Byrd añadió: “Tocó tierra justo después de pasar (sobre) nuestra casa. Tuvimos suerte”.
En el norte de Alabama, una pareja y su hijo adolescente murieron en el condado de Lawrence a causa de los tornados, y en la localidad de Gibbson Hill, una anciana dijo que se despertó en medio de la tormenta, que arrasó con las paredes y arrancó el techo de su casa. “Me desperté cuando los objetos empezaron a caerse en la casa. Levanté a mi hija y fuimos hasta el final del pasillo, cerca de la estufa, y ahí nos quedamos”, narró Mary Files.
En Washington, el presidente George W. Bush se solidarizó con los damnificados y ofreció la ayuda del Gobierno a los gobernadores de los estados afectados.
“Las plegarias pueden ayudar, y también el Gobierno”, dijo Bush. “Lo importante es que quería que ellos pudieran decirle a la gente en sus estados que el pueblo estadounidense ofrece sus plegarias a los que sufren”, agregó.
Más de 50 tornados se originaron mientras una serie de tormentas estallaron en la región la noche del martes y la mañana de ayer. En la tarde continuaban en alerta Alabama, Tennessee, Georgia y el oeste de Florida, dijeron los servicios de meteorología. Tennessee es uno de los estados más afectados con al menos 149 heridos, según la portavoz de emergencia. Nashville (EEUU), AFP