Colombia espera un contacto con Venezuela para facilitar la entrega de tres ex parlamentarios colombianos secuestrados desde hace seis años y medio por la guerrilla de las FARC, dijo ayer el embajador colombiano en Caracas, Fernando Marín.
“Estamos esperando seguir en contacto con el Gobierno venezolano. Esperemos que sea muy pronto que se hable de coordenadas” para encontrar a los rehenes que serán liberados, dijo a periodistas el diplomático, luego de entrevistarse con familiares de los rehenes en un hotel del centro de Caracas.
Los rebeldes ofrecieron el sábado liberar por razones de salud a tres parlamentarios que retienen: Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán.
“Colombia y su gobierno serán facilitadores de este proceso, esperamos que concluya con éxito en pocos días”, dijo Marín.
El embajador hizo la declaración después de hablar con el Comisionado de Paz de Colombia, Luis Carlos Restrepo, quien —dijo— también “está siendo facilitador de este proceso”.
“El tema de las coordenadas está siendo manejado por el doctor Restrepo en Colombia”, quien “espera algunas llamadas” sobre un eventual operativo, explicó.
El embajador dijo que los familiares están “lógicamente muy ilusionados en ver muy pronto a todos sus seres queridos”.
El gobierno de Chávez anunció el domingo el inicio de “contactos y acciones” para recibir a los rehenes. Caracas, AFP
El Papa reza por Betancourt
La madre de Ingrid Betancourt afirmó ayer que el Papa le dijo que siempre reza por su hija, prisionera de la guerrilla de las FARC desde hace seis años.
Benedicto XVI saludó a Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial de Colombia, al término de la audiencia general de los miércoles.
Con una mantilla negra, contó que casi no había podido contener las lágrimas porque “apenas le dije que era la madre de Ingrid, me respondió: ‘yo rezo mucho por esa niña, yo sé en la condición tan difícil que está’”.
Con la voz rota por la emoción y los ojos llenos de lágrimas, dijo que le había dicho que necesitaba de sus oraciones “por la vida de ella, que está en peligro, no solamente por las condiciones, sino por los operativos militares que se continúan haciendo en Colombia. No solamente por mi hija, sino por todos los secuestrados”. El Vaticano, AP