La ex Miss La Paz viajó a Estados Unidos en busca de oportunidades y las encontró cuando retornó a Bolivia, en la televisión.
Desapareció de las pasarelas, de los eventos de modelaje y de la televisión paceña...
Y así, francamente, Denisse Quiroga, ex Miss La Paz, conversa en estas páginas para contar, a unos cuantos meses de su regreso a Bolivia, cómo retoma la movida paceña, pero esta vez desde Hola País, revista televisa que co-conduce por las mañanas.
¿Dónde estabas? En Minnesota. Fueron casi dos años que estuve allá. Me fui cuando egresé, en el 2005, de la carrera de Comunicación. Me salió un intercambio cultural y decidí irme. Ya allá, en Estados Unidos, tomé algunas materias y daba clases de español a un grupo de niños, trabajaba en un colegio. Esa fue otra gran experiencia de vida.
¿Qué te impulsó a regresar a casa? Me gustó el país (Estados Unidos) y decidí quedarme. Tenía visa de estudiante y me aceptaron en una universidad, pero era demasiado caro, así que tuve que regresar.
Decías que fue una gran experiencia, ¿qué pasó o qué te enseñó esa situación? Aprendí a valorar un montón de cosas. Me fui con toda la expectativa de lograr algo grande, pero las posibilidades allá, aunque son muchas, sino estás legalmente bien establecida y no tienes permiso para trabajar, no lo puedes hacer. Entonces tenía mucho tiempo libre... Empecé a tener depresiones porque no era tan independiente como lo era acá, dependía de la familia con la que vivía, no podía elegir ni siquiera mi comida, era una situación incómoda y empecé a engordar.
¿Cómo fue la recepción? Al regresar estaba con 20 kilos de más y no pude empezar a trabajar de inmediato, tenía que recuperar mi figura y los contactos, pero no era mi prioridad, aunque sí quería recuperar el pasado, que era un mundo que me gustaba y al que le ponía pasión, quería volver a vivirlo y, claro, quería bajar de peso.
¿Cómo era ese mundo que añorabas?, ¿qué te sedujo para convertirse en una pasión? Empecé tomando clases de modelaje a los 14 años y me gustó. Dos años después, cuando tenía 16, me invitaron a concursar en el Miss La Paz (1999), decidí intentarlo y para sorpresa me fue muy bien. De 30 candidatas eligieron 10 y estuve entre ellas, y luego gané la corona. Después viajé a Santa Cruz al Miss Bolivia. Eso me abrió puertas en el mundo del modelaje.
En ese entonces, ¿qué faltó para no destacar, pues has tenido todas las condiciones, especialmente las físicas? Si bien fue una puerta para mí el ser Miss La Paz, porque me sirvió profesionalmente y en mi vida personal, todavía estaba en colegio, tenía 16 años y no entendía la magnitud del evento. Si lo volvería a hacer me prepararía, pero para mí era todo nuevo. Me sorprendía cómo las cruceñas... Yo no hacía dieta, porque era delgada por la misma edad, era una de las más delgadas del grupo, creo que tenía 51 de cintura; nunca iba al gimnasio. Pero allá (Santa Cruz), las chicas tenían esa cultura, se bronceaban, iban al gimnasio; las boutiques les preparaban la ropa para cada día, para las actividades, conferencias de prensa, la peluquería, el maquillaje. Las preparaban en cuanto a lo que iban a decir, y yo me ponía nerviosa cuando me hacían una entrevista, además estaba viajando por primera vez sola. No lo tomé con la responsabilidad que debía haberlo hecho o que ahora lo haría. Más disfrutaba, en el tiempo libre, las hamburguesas, ir a la piscina... En cambio ellas iban a hacerse mascarillas, las uñas y a hablar con sus representantes, que estaban todo el tiempo detrás de ellas practicando.
Parece que esa fue otra experiencia que marcó mucho... Me enseñó a madurar. A partir de ese evento me ha ido mejor en el modelaje y en lo que es mi vida misma. Luego fui a Chile a Miss Integración y fui elegida Belleza Estudiantil. Después me dediqué al modelaje con varias empresas, pero sin agencia.
Muchas modelos paceñas prefieren trabajar de manera independiente, ¿por qué esa elección también en tu caso? En Santa Cruz quizá vale la pena pertenecer a una agencia porque te da imagen, un estatus para poder cobrar más, pero en La Paz, personalmente por la experiencia, las agencias se aprovechan y se quedan con un más que buen porcentaje. A veces ellas se quedan con el 70 por ciento y una nunca se terminaba de enterar cuánto era en realidad el monto.
Y los contratos... Quieren hacerlos por cinco años y de exclusividad, pero los contratos no son de miles de dólares y el mercado es más para azafatas, no para calendarios o para muchas publicidades.
En algún momento fuiste modelo de lencería... Sí, era la imagen de una marca.
¿Cómo fue esa época?, ¿cómo manejaste las críticas y los piropos? Al principio no me animaba, lo veía como un tabú, y sí, he sido criticada... pero no lo volvería a hacer, aunque supuestamente está dentro de lo que es el modelaje profesional.
¿Por qué no? Lo veía como un hobby, como un ingreso económico, pero ahora creo que para mostrar lencería realmente tienes que tener un cuerpo muy atlético; pero tampoco me incomoda, no lo veo grosero, pues puedes manejar la situación y mostrar hasta donde quieres mostrar.
Actualmente, ¿cuáles son tus planes, tus proyectos? Entré al programa Hola País para cubrir lo que era espectáculos, pero estoy empezando. Claro que aspiro a mucho, pero no es tan sencillo como creía. Hay que dedicarle tiempo, estoy nerviosa y cometo muchos errores, necesito aprender mucho, pero es algo que me gusta y esta experiencia me va a ayudar a futuro.
Pasando a otro tema. Sé que en amores superaste una crisis y ahora estás contenta... Soy una persona que siempre ha durado tiempo con sus parejas. Y sí, hubo una transición. Tenía que casarme antes de irme a Estados Unidos, tenía otra perspectiva de la vida, quería formar una familia, casarme y tener hijos, pero... Ahora, al retornar, valoras otro tipo de cosas en una pareja, en una relación.
¿Qué conceptos cambiaron? Antes como changa, por el medio superficial en el que andas, la apariencia era muy importante, buscaba una pareja simpática, conocida, eso era importante. Y hoy creo que debe ser una persona que me atraiga, pero no es el requisito principal. Lo que ahora busco es alguien con personalidad, con valores similares a los míos, busco a alguien con quien pueda compartir, que me quite las piedras del camino, no que sea un peso más.
¿Y hoy existe ese tipo de persona en tu vida? Nunca pensé estar con ciertas personas, pero al final me tocó y me está yendo bien. Él, Walid Chaín, y yo tenemos muchas diferencias, pero vas conociendo a esa persona. Lo que más me ha gustado de él es su personalidad y honestidad. mía
... No podía elegir ni siquiera mi comida, era una situación incómoda y empecé a engordar...
el perfil
Denisse Quiroga Fernández nació en La Paz hace 25 años. Estudió en el colegio Inglés Católico y cursó la carrera de Comunicación Social en la UCB. Fue Miss La Paz en 1999 y destacó entre el staff de modelos independientes. Luego de casi dos años de vivir en Estados Unidos regresa a Bolivia. Actualmente es conductora del programa Hola País.
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