Republicanos ven a Venezuela como un santuario terrorista La polémica entre los gobiernos de Washington y Caracas se acrecienta cada día. A los embargos de los bienes de PDVSA en favor de ExxonMobil, se suma una propuesta de los republicanos en el Congreso de EEUU.
BAJO LA IMAGEN DEL LIBERTADOR • Una joven protesta en el Congreso de Venezuela cerca a la imagen de Simón Bolívar.
La congresista republicana de EEUU Ileana Ros advirtió ayer a una radio colombiana que hay ejemplos que sirven para considerar a Venezuela como país que apoya el terrorismo, al justificar el pedido de su bancada para que se investigue ese vínculo.
“Nosotros consideramos que hay muchos ejemplos que ya pueden calificar (a Venezuela) para esa designación”, dijo a la radio Caracol la líder de la minoría republicana en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes.
Un grupo de congresistas republicanos pidió que se incluya a Venezuela en la lista de países que apoyan al terrorismo.
Ros dijo que los congresistas esperan que se investigue si Caracas “está dando santuario a grupos terroristas como las FARC, y si ellos tienen una base donde pueden reemplazar sus equipos, en Venezuela”.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, pidió en enero que se reconozca como fuerza beligerante a las FARC y dijo que esa guerrilla tiene un proyecto político que su país respeta.
Ros también expresó preocupación por medidas adoptadas por Chávez que —dijo— hacen que Venezuela se parezca a Cuba, como las restricciones a la prensa, la disminución de la independencia de los poderes públicos y la persecución a las empresas.
“Las personas que no están en la misma línea con Hugo Chávez tienen muchas restricciones en el tipo de protesta que pueden hacer. Son caminos que hemos visto en Cuba, al comienzo de Fidel Castro”, recordó.
En Washington, analistas consideran que la propuesta que pide al Gobierno considerar si Venezuela es un “santuario terrorista”, responde sobre todo a motivaciones políticas internas en un año electoral, y adelantan que no tendrá apoyo.
Según los expertos, la iniciativa promovida por legisladores conservadores en momentos en que Venezuela se enfrenta con la petrolera más grande del mundo, ExxonMobil, muestra asimismo dos líneas de pensamiento en el oficialismo republicano sobre las relaciones con el gobierno de Venezuela de Hugo Chávez, una de retórica dura y otra de moderación y bajo perfil. Caracas y Washington, AFP