EEUU decidió abatir con un misil un satélite espía incontrolable antes de que se estrelle contra la Tierra con sus tanques llenos de una sustancia tóxica.
El satélite de 1,1 toneladas aproximadamente, que se desvió de su órbita hace semanas, será destruido por un misil táctico disparado por la marina. El presidente George W. Bush “ordenó al Departamento de Defensa proceder a la intercepción”, anunció el consejero adjunto a la Seguridad Nacional, James Jeffrey.
EEUU nunca antes procedió a la destrucción de un aparato en el espacio. Washington, AFP