Durante la pasada gestión, la comuna paceña trabajó en tres represas en las cuencas altas de la zona Sur, para prevenir desbordes de los afluentes; sin embargo, con las intensas lluvias de este año, estas obras se deterioraron.
“Los derrumbes en las cabeceras de las cuencas altas generaron material de arrastre que deterioró las obras que se trabajaban”, señaló Vladimir Toro, director de Gestión Integral de Riesgos de la comuna paceña.
En las cabeceras de los ríos Wilacota, Huantaqui, Huayllani y Kellumani, de la zona Sur paceña, la Alcaldía construía, desde julio del 2007, tres represas y la canalización y embovedado de sus afluentes. La inversión edil superó los Bs 7 millones.
El oficial mayor técnico del municipio, Johnny Bernal, precisó que la represa de Charapaya es una obra de control en la unión de dos afluentes, el Hankehake y el Hilusaya, que desembocan sus aguas al río Achumani y luego se descarga en el Irpavi. En época de lluvias, el caudal se descontrola con el material de arrastre.
“La obra estaba avanzada hasta el 70 por ciento, sin embargo las lluvias, si bien no destrozaron por completo todo el trabajo, dañaron la estructura”, aseveró.
Las obras debían evitar que los afluentes arrastren material hasta el río Irpavi. Tres muros en cada represa pararían las piedras, palos y otros elementos, con el propósito de evitar desbordes, principalmente en Irpavi.