La escuela debería enseñar al alumno la autodisciplina VALORES • La institución debe modernizarse en sentido de aceptar la diversidad y promover valores y responsabilidad.
Según la mirada de expertos en materia educativa y en el ámbito de la sicología, la escuela de hoy debe modernizarse, respetar la diversidad de identidades y, en lugar de restringir ciertas características, plantearse el reto de inculcar valores en los alumnos y enseñarle la autodisciplina.
Erick Jurado, coordinador del Programa Educativo en Potosí del Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas (Cebiae), opina que las reglas que rigen en los establecimientos educativos se deben concretar en el ámbito del contexto social.
Agrega que no debería importar si el alumno es rockero o si asiste a clases con poncho o pollera, “de lo que se trata en la escuela es de formar competencias y capacidades que respeten esa diferencia y que permitan desarrollar ciertos aspectos de su personalidad. Por ejemplo, en las escuelas no te enseñan a tolerar al gay (homosexual)”, cuando el ser humano es tan diverso y sus culturas tan variadas.
“Hay raperos, rockeros, góticos anarquistas. Creo que la escuela debería aprovechar esas manifestaciones identitarias para reflexionar sobre eso y llevar educación a través de eso, no limitarse a ser ese ente que vigila y castiga”. “La disciplina es importante porque sin ella no se podrían cumplir las obligaciones y eso es algo que los colegios tienen que enseñar”, añade. Sin embargo, afirma que la disciplina “es parte de una vivencia propia que se enfrenta ante la responsabilidad, cosa que no se le enseña completamente al estudiante”.
Jurado explica que sin normas sería imposible conservar la institucionalidad en los colegios, por ello sugiere “una fórmula que contemple un mínimo soportable y un máximo tolerable, de tal manera que esto permita ciertos grados de libertad con responsabilidad, en el marco de crear el hábito de autodisciplina”.
Para el sicólogo Bismark Pinto, la escuela —debido a que es “un sistema cerrado”— difícilmente permite el ingreso de novedades y se mantiene siempre en retraso en relación al desarrollo de los jóvenes. “El estudiante sabe que no tiene más remedio que aceptar las normas y fuera del colegio se olvida de esas reglas porque no van con el desarrollo de su vida cotidiana”, dice.
Explica que en la actualidad existe una amplia diversidad cultural entre los adolescentes, la cual no es tomada en cuenta.
“Lo lamentable es que se juzga por la apariencia, y este prejuicio va en detrimento de aquellos chicos que tienen capacidades, pero que por su forma de ser no se amoldan a las exigencias del colegio” al que asisten.
Una mirada similar tiene el sicólogo Carlos Velásquez. No obstante, asegura que si bien el sistema educativo genera cierta frustración en los adolescentes —la cual deriva en actos de rebeldía—, es relativo el hecho de que el desarrollo de la personalidad se dañe con todas estas restricciones. “Si bien el colegio es un elemento donde hay influencia sobre los adolescentes y niños, también la familia tiene un alto nivel de influencia”. Añade que “si un adolescente va en contra de las normas, habrá que preguntarse por qué lo hace, pues estaría mostrando carencia de identidad u otro tipo de cosas”.
Glosario
IDENTIDAD • En sicología, es la concepción de una persona sobre sí misma, de sus características propias. Por tanto, este ser humano se siente identificado con determinados patrones de forma de ser.
PERSONALIDAD • Tiene que ver con las características propias, más o menos establecidas de una persona. El concepto hace referencia a tres elementos básicos: el cómo piensa, cómo se siente y cómo actúa.
Puntos de vista
“No concertan con los padres”
FRANKLIN GUTIÉRREZ. Ejecutivo de padres de familia
“Hay reglas con las que muchas veces el padre de familia del estudiante no está de acuerdo, sin embargo no tiene opción. Tal es el caso del colegio Hugo Dávila y el Piloto Naciones Unidas, donde imponen ciertas normas. Entonces ni el padre de familia ni el niño pueden fácilmente observarlas. Por ello hemos indicado, a través de circular, que los padres de familia y los colegios deben consensuar, en asambleas, sobre ciertos temas para sacar un resultado que salga de todos. Los colegios, por lo general, no concertan con los padres”.
“No nos dejan expresarnos”
MAURICIO. Estudiante del Instituto Americano
“Tengo 16 años; para entrar a mi nuevo colegio, este año tuve que cortarme el cabello más corto de como me gusta llevarlo, porque creo que eso fue lo que observó el director. No estoy de acuerdo en que nos juzguen por la apariencia que tenemos, porque al final no dejan expresar lo que somos o lo que queremos ser. Además, creo que es una forma de juzgarnos mal, porque piensan que somos pandilleros o algo por el estilo. En mi anterior colegio, sí me permitían usar el cabello un poco más largo, pero tuve que dejar ese colegio porque me trasladé a vivir a un lugar más alejado”.
“Firmamos un contrato”
MACIA SALINAS. Madre de familia
“Tengo dos hijos en el colegio Los Pinos, he visto que son estrictos en algunos temas como la puntualidad, la responsabilidad con las tareas y también con la apariencia. Si bien a las jovencitas les permiten usar pantalón, no les dejan usar maquillaje o teñirse el cabello, pero lamentablemente veo jovencitas que ni bien toca el timbre de salida van al baño a pintarse. Para inscribir a mis hijos firmamos un contrato donde nos comprometen a cumplir las reglas, por ello le prohibí a mi hija llevar pinturas”.
“La biblia no lo permite”
SUSANA. Alumna del colegio Adventista Miraflores
“Tengo 15 años y voy al colegio Adventista Miraflores. Allí son estrictos en cuanto a la apariencia, no permiten que las chicas llevemos la falda más arriba de la rodilla, que nos pintemos el cabello y otras cosas parecidas a eso. Yo estoy de acuerdo con esta medida porque soy adventista y en la biblia se lee que no podemos hacer esos cambios, no los permite. Además, por ello es fácil para mí y otros de mis compañeros acomodarnos. En mi colegio, además de esas reglas, hay otras que nos ayudan a seguir un mejor camino como personas”.
“Es una forma de controlarlos”
JULIA VELARDE. Madre de familia
“Tengo tres hijos en edad escolar, uno de ellos cursa el tercero de secundaria en el colegio Simón Bolívar. Allá son muy estrictos con los jóvenes y me parece que está bien que se les controle, porque es una forma de evitar que se vayan por un mal camino, aunque a veces también pienso que a algunos jóvenes los juzgan únicamente por su apariencia cuando son excelentes personas. Creo que el colegio está para eso, para enseñarles disciplina que muchas veces los padres, por falta de tiempo o por el trabajo, no les podemos inculcar”.
“En mi colegio no son estrictos”
DANIEL. Alumno de la U. E Francisco de Miranda
“En mi colegio no nos restringen tanto con la apariencia, yo tengo mi arete en la ceja desde que tengo 14 años, a las chicas les permiten llevar la falda un poco más arriba de la rodilla pero no les permiten pintarse el cabello ni tampoco la cara. Me parece bien que no sean tan estrictos con estas cosas, porque son novedosas y a muchos jóvenes de mi edad les gusta lucirlas a su estilo. Aunque hay gente, y hasta nuestros propios familiares, que piensan que por llevar aretes en la ceja o en las orejas, mis amigos y yo andamos en drogas. Todo eso es una mentira”.