Los padres aceptan reglas aunque difieran con ellas CONDICIONES • En todas las unidades hay reglamentos o contratos que deben ser “estrictamente cumplidos” por todos.
Incluso sin estar de acuerdo del todo con algunas de las reglas que rigen en las unidades educativas, los padres de familia aceptan estas condiciones.
Una resolución ministerial establece que cada unidad educativa, pública o privada, debe suscribir un contrato con los padres de familia, en el que se comprometen a cumplir con el pago de las mensualidades (en las privadas) o a la asistencia regular del alumno (en las públicas).
No obstante, a estos documentos se suman reglamentos relativos al comportamiento personal de cada estudiante.
En la Resolución Ministerial 001/08, el Ministerio de Educación especifica que en el caso de los colegios privados “las unidades educativas deberán suscribir un contrato con cada uno de los padres de familia sobre la prestación de servicios educativos y aspectos relacionados con las pensiones”, pero, en ocasiones, los contratos incluyen reglas de comportamiento que vulneran la identidad del adolescente.
Isabel Sotez, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Colegios Privados (Andecop), explica que cada colegio adapta su reglamento de acuerdo con su filosofía. Este medio accedió a tres contratos (dos de colegios privados y uno de un público) y en ellos se observa que —además de exigir la asistencia regular del alumno— se establecen condiciones relativas a la apariencia (corte de cabello, peinado, accesorios) de los estudiantes. Al pie de cada contrato, aparece la firma del padre de familia.
“Muchas veces los papás no están de acuerdo, pero no tiene opción. Se imponen ciertas normas y ni el niño ni el padre de familia pueden observarlas fácilmente”, indica Franklin Gutiérrez, ejecutivo de la Confederación de Padres de Familia.
Estela Calderón, madre de tres adolescentes, recuerda que a “mi hija menor (14) su profesora de Lenguaje la molestaba por llevar la blusa entallada al cuerpo”, por eso “tuve que ir a hablar con la directora del establecimiento; pero ella me dijo que si no estaba de acuerdo con la observación, podía buscar otro colegio”.
DIVERSAS POSTURAS
Alternativa • Antonio Vargas, padre de dos niños, cree que para el establecimiento es muy fácil decir “si no le gusta, puede buscar otro colegio”.
Complicación • Doña Delina Rojas considera que al normar la forma de vestir y otros aspectos relativos, “se está desarrollando personalidad”.