Entre 65 y 80 personas, la mayoría hombres y jóvenes, murieron y varias decenas quedaron heridas ayer en uno de los peores atentados cometidos en Afganistán, atribuido a los talibanes, y perpetrado durante un combate de perros en Kandahar.
Este atentado cuyo balance aún no es definitivo podría ser el más sangriento cometido en Afganistán desde el derrocamiento de los talibanes a fines del 2001. Poco antes del mediodía “un kamikaze accionó los explosivos que llevaba en medio de la muchedumbre en el séptimo distrito de Kandahar matando a más de 65 personas e hiriendo por lo menos a 50”, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado con la mención “revisado”, tras haber anunciado 80 muertos. Kandahar (Afganistán), AFP