El Colmil recibe recursos del Estado, la Anapol no DINERO • Hace 12 años que la Anapol no recibe un financiamiento del Tesoro General; el Colegio Militar sí lo percibe, pero es muy ajustado.
ELEGANCIA POLICIAL • Las puntas de los pies en el paso
de parada de los cadetes van incluso por encima de la cabeza.
La Academia Nacional de Policías (Anapol) no recibe financiamiento del Estado desde hace 12 años, mientras que el Colegio Militar del Ejército (Colmil), entre otras entidades militares, percibe recursos económicos del Tesoro Nacional de la Nación, según confirmaron fuentes policiales y militares.
Un ex subdirector de la Anapol informó a este medio que hace aproximadamente 12 años, la unidad académica policial no recibe financiamiento del Estado. “Ahora se volvió como una institución privada, todo corre con gastos propios”, aseveró.
Comentó que fue un coronel de apellido Pérez Tellería quien ocasionó que el TGN no dé recursos a la Anapol. “Se ha perdido eso, la razón no la conocemos, pero todo eso es muy extraño”, dijo la ex autoridad académica.
Por su parte, el director nacional de la DNIE (Dirección Nacional de Instrucción y Enseñanza), coronel Miguel Estremadoiro, informó que se recibe una escasa suma de dinero para el pago de docentes y un pequeño socorro para una parte de los cadetes.
“La alimentación y todo es con recursos propios”, dijo el jefe policial y añadió que si se hace una proporcionalidad, el dinero recibido “es mínimo, porque es para el pago de catedráticos, que no es nada, porque en lo que más se consume es en la alimentación de todos los cadetes”.
Respecto al Colegio Militar, ex cadetes y algunas autoridades informaron que una vez aprobado como “cadete de primer año” a la institución castrense, el Estado paga el uniforme, alimentación, materiales educativos, entre otros, durante toda la carrera.
Un ex cadete del Colegio Militar informó que al postular para cadete, primero se cancela una suma de aproximadamente Bs 4.500; sin embargo, una vez que el joven aprueba y es seleccionado como cadete, “el Estado paga la comida, la ropa y lo demás” a lo largo de la carrera militar.
Este medio quiso comunicarse con autoridades del Ejército y también del Colegio Militar para conocer si realmente se recibía financiamiento del Estado y qué gastos cubría la institución. Vanas fueron las gestiones realizadas, pues en ninguna de las dos instituciones accedieron a brindar información oficial.
Sin embargo, ex autoridades militares, que pidieron reservar su identidad, informaron que si bien el Estado cubre la alimentación, material de escritorio, vestimenta, entre otras cosas, lo hace de manera exacta. “Los cadetes tienen que cooperar para la compra de lo que les hace falta hasta el momento de egresar”.
Testimonios
“Los que tienen padrinos saben que tienen derecho a abusar”
Alejandro. Postulante que no logró ingresar a la Anapol
“La verdad, yo no entré (a la Anapol) porque en el examen físico me quitaron puntos, pero como mis primos ya están en cuarto año, me contaron que siempre hay discriminación y abusos. Los cadetes que tienen padrinos saben que tienen derecho a abusar y que los otros (cadetes) no les van a decir nada porque no tienen ni dinero ni tampoco padrinos. Los abusados lustran las botas de los cadetes superiores, van a comprar cualquier cosa pero hasta muy lejos y para no castigarlos, por faltas de otros, los cadetes les piden dinero y para eso siempre tienen que tener plata guardada. Los padrinos son los propios policías, pero de alto rango, que tienen sobrinos o conocidos que ingresaron a la Academia. Entonces, los padrinos siempre les ayudan para que egresen sin ninguna falta o simplemente no les den de baja. A los que les toca la peor parte son a los cadetes que, como yo por ejemplo, no tenía ningún pariente policía y tampoco recursos para pagar y que no me castiguen. Mis compañeros que lograron ingresar, como no tienen padrinos, yo creo que después de un tiempo van a empezar a ser abusados por quienes están en los últimos años, eso es seguro”.
“Le llevamos comida y dinero, pero a veces no le alcanza”
MARÍA. Mamá de un cadete del Colegio Militar
“Hace dos años que mi hijo entró al Colegio Militar, él es de provincia y por eso nosotros le mandamos dinero o comida por lo menos una vez al mes, pero a veces no le alcanza, porque les piden dinero los que están ahí adentro. Por lo que me cuenta mi hijo, hay unos cuantos cadetes que ya están para graduarse que les abusan mucho, les piden plata, comida y otras cosas. Los tienen amenazados con hacerlos castigar. Aparte del gasto que fue para nosotros (sus padres) haberlo hecho entrar, ahí adentro hay que dar más y más (dinero), porque sólo así aseguramos también que mi hijo pueda salir ya como un militar. A veces la comida no alcanza para todos, y es normal que tengan más hambre. Por eso a mi hijo no le falta comida cada mes. Si podemos, vamos a verlo y, si no, le mandamos algunos alimentos con mi cuñada que vive aquí (La Paz). También me cuenta mi hijo que hay coroneles que tienen preferencia por algunos cadetes, tal vez sean sus parientes, pero dice que nunca les llaman la atención, siempre tienen privilegios en todo sentido y los que sufren más son los que no tienen esos privilegios”.
“Teníamos que dar cuotas para fiestas, materiales y para todo”
ÓSCAR. Estudió en la Anapol, ahora es capitán
“En mi época, aparte del gasto que fue ingresar a la Academia, yo he debido gastar unos 4.000 dólares con destino a diferentes cosas a lo largo de mi carrera. Nos pedían cuotas para todo; por ejemplo, había una fiesta en la que los cadetes teníamos que participar, entonces nos pedían dinero para gastar en la comida, en la música, en bebidas y en todo. Se ha visto que algunos cadetes tenían que dar más de lo pedido porque no tenían padrinos que les puedan colaborar. Después, cuando pasábamos clases teóricas, habían días en los que se terminaba el papel, bolígrafos, cuadernos o cualquier material de escritorio, entonces nosotros teníamos que dar dinero para que se compre esos materiales porque, según decían los superiores, sólo a nosotros nos iban a servir. No nos quedaba otra, teníamos que dar (dinero) para todo, y si alguno se resistía a dar su cuota, era castigado o ya era fichado por los otros cadetes o los superiores, y en otra oportunidad le castigaban, le hacían hacer muchos ejercicios, le echaban con agua fría en las noches hasta que dé lo que le correspondía dar. Siempre ha sido así, y seguro que ahora pasa lo mismo, nunca van a cambiar”.