Dios es amigo mío”, fue lo primero que dijo Moisés Barack en su encuentro con Marcas, en La Paz. El ex entrenador de The Strongest estuvo de paso y dijo que guarda gratos recuerdos. Recordó a Mario Mercado, Rafael Mendoza y a Rolando Aguilera. “Fueron dirigentes de clase A, siempre trabajaron por el engrandecimiento y mejora del fútbol”, afirmó.
¿Qué club le dio más satisfacciones en Bolivia?
Bolívar, cuando tenía a Hirano, Salinas, López, Trucco, y sobre todo a Borja, Soria, Ferrufino y a “Dinamita” Pérez. Fue un equipo que estaba para pelear a cualquier equipo de Sudamérica. Igual, The Strongest me dio muchas alegrías con: Luna, Fontana, Martínez, Ortega, Villegas, quienes le permitieron tener al Tigre uno de los mejores equipos del país.
Ud. le hizo ganar mucho dinero a Destroyers...
A Mauricio Ramos, Marco Etcheverry y Erwin Sánchez los hice comprar de Florida. Gracias a Roly Aguilera, que era amigo mío, ellos vendieron a los tres en 30.000 dólares a Destroyers. Me alegra de sobremanera a donde llegaron como jugadores, y sobre todo que Erwin Sánchez esté dirigiendo la selección boliviana.
¿Pensó que iban a llegar tan lejos en el fútbol?
No, la verdad no. Los vi una vez jugando en Florida y me di cuenta de que eran grandes jugadores, por eso insistí para que los compren. Allá en Santa Cruz iban a la casa siempre, eran muy dedicados.
Le cambió el puesto a Quinteros en el Tigre.
Quinteros era un número nueve que no había rendido en The Strongest, y los dirigentes no lo querían, entonces cuando llegué a una práctica, me acuerdo de Hugo Prada, quien me dijo: \'Profe, vea usted cómo lo sacamos a ese argentino del equipo, es muy malo, no lo queremos\'. Sucede que teníamos castigados a Martínez y Fontana, y no teníamos centrales. Y, en los partidos de práctica le vi condiciones para jugar de central, porque iba bien al cabezazo y salía jugando bien, me costó convencerlo, porque no conocía el puesto, pero lo logré. Me acuerdo que le dije: \'Si juega mal, no pasa nada, la culpa es mía\'; él debutó en Tarija ante Ciclón y fue el mejor.
Algo parecido le pasó con Vladimir Soria.
Lo que pasa es que Soria llegó como número 10 de Wilstermann y no jugaba en Bolívar. Luego en un partido de práctica vi que salía bien y tenía mucha dinámica, hablé con él, y todos sabemos cómo destacó Vladimir, sobre todo con Borja, donde fueron insuperables.
¿Y Óscar Sánchez?
Llegó a una práctica en The Strongest con otros 20 chicos, vino rapado del pelo con un pañuelo en la cabeza, y como no lo conocía, le decía Husseín, y, al final les pedí a los dirigentes que lo contrataran. Fue agradecido, porque cuando llegó a Independiente, todos los años me mandaba una postal por haberle dado su oportunidad. Me alegré, porque triunfó en un fútbol tan competitivo como el argentino.
¿Cómo ve a la distancia a la selección nacional?
Creo que Platiní Sánchez está haciendo un recambio que hace tiempo se debió hacerlo. Es un riesgo el poner a gente que comienza, hay chicos que a nivel de clubes rinden bien pero en la selección no juegan igual. Platiní asume ese riesgo. Yo vi el Uruguay-Bolivia, y mientras estaban cero a cero se jugaba.
¿Qué conoce de Bolívar y The Strongest?
Lo primero que observé es la tabla de posiciones, veo los puestos de vanguardia y me sorprende ver a los grandes rezagados y que no estén en la Copa Libertadores. Esperemos que estos clubes se recompongan y sean el orgullo del fútbol boliviano.
¿Dirigiría en Bolivia?
Ojalá, en esta profesión nunca se puede decir de esta agua no beberé y de repente a la vuelta de la esquina volveré a dirigir en Bolivia. Uno no sabe y muchas cosas pueden ocurrir.
El Perfil
Lugar y año de nacimiento: Ica (Pisco, Perú), en 1945.
Familia: Blanca Castro (esposa); Moisés, Vladimir y Riska (hijos).
Trayectoria en Bolivia: Dirigió a clubes bolivianos en siete Libertadores, dos con Bolívar y tres con The Strongest; también a Wilster y Destroyers.