La Copa de África, en su XXVI edición, puso en evidencia que los combinados del continente “negro” continúan en pleno desarrollo y darán mucho de que hablar en las próximas citas mundiales. Pero, además, la competición celebrada en Ghana sirvió también para confirmar y descubrir a nuevos “talentos” del fútbol africano.
Sin lugar a dudas, el mayor filón que pueden encontrar los grandes clubes europeos se halla en el combinado egipcio.
“Los Faraones”, campeones del torneo, demostraron con creces tener un buen número de jugadores que resultarían muy válidos en las ligas del viejo continente. De entre todos, destacan cinco jugadores que conformaron la columna vertebral de los de Hassan Shehata. Y sólo uno, Mohamed Zidan, milita actualmente en una liga europea. El mediapunta del Hamburgo, club en el que apenas juega, anotó dos tantos, ambos ante Camerún en el primer partido del campeonato.
Sin embargo, destacan los casos de Amr Zaki, Abou Treika y Hosny. Los tres jugadores egipcios terminaron a un solo tanto del goleador de la Copa de África, Samuel Eto\'o. En el caso de Hosny y Zaki, ambos jugaron fuera de casa, en el Estrasburgo y el Lokomotiv de Moscú, respectivamente. A sus 23 y 24 años, se les puede considerar una buena apuesta de futuro.
Otros países de los que se pueden extraer futuros valores son Camerún y Ghana. “Los leones indomables”, cuentan con algunos jugadores interesantes como Alexandre Song (20 años) o M\'bia Etoundi (21 años), los dos en equipos europeos.
En la Copa de África también se consagraron Sulley Muntari, y John Mensah, de Ghana.
Quien ya suena por Europa y parece bien atado por uno de los “grandes”, es el angoleño Manucho. El Manchester United se apresuró a cerrar su contratación y a cederlo al Panathinaikos griego para que adquiera experiencia en las ligas europeas. Marca
Otras promesas
De Guinea y Marruecos El guinés Pascal Feindouno y el marroquí Alloudi fueron las principales figuras en sus respectivos seleccionados.
De Túnez y Namibia El jugador Chikhaoui fue el máximo valor juvenil de Túnez, mientras que Brendell hizo lo mismo en la selección de Namibia.