El fútbol le dio un gran tributo a la Saeta Rubia Real Madrid descubrió una estatua de Alfredo di Stefano en homenaje a su trayectoria deportiva.
Di Stefano (tercero de izq. a der.), junto a Villar, Blatter, Calderón, Platini y Lissavitzky (secretario de Estado español). Detrás, la estatua suya.
Alfredo di Stefano vivió su gran día. El mejor jugador de la historia del Real Madrid, el inventor del fútbol moderno, recibió el agasajo de todo el mundo del fútbol, en un homenaje al que se sumaron representantes del mundo de la política, del deporte y del espectáculo.
Abrumado por tantas muestras de afecto y, sobre todo, por la presencia de compañeros y amigos que llegaron de todas partes del mundo, Di Stefano fue genio y figura en ese “partido”, con dos tiempos (Premio UEFA y el descubrimiento de una estatua en el estadio de Valdebebas), como él definió.
Di Stefano agradeció todos los agasajos y habló con el corazón, saltándose a menudo el discurso escrito y arrancando los aplausos y la sonrisa al auditorio: “Me parece que se han pasado. Siempre se dice lo mismo; no me lo merezco”. Joseph Blatter, presidente de la FIFA, dijo que Di Stefano fue el precursor del “Fair Play”, el que nunca fingió una lesión y que su filosofía es la que quiere que se adopte.
Todos quisieron agasajar a la Saeta Rubia, en un acto que deja para la historia la estatua de Pedro Montes, en bronce y piedra, de más de 400 kilos y 2'5 metros de altura que franquea el paso al estadio que lleva su nombre. También estuvo Zinedine Zidane, un “grande” por el que Di Stefano siente especial predilección, que prefirió alejarse de los focos. Madrid, EFE