El número de enfermos se dispara Los resfríos y diarreas aumentaron en el país en un 13%. En las zonas inundadas subieron los casos con dengue, hanta virus y leptospirosis. El Gobierno está preocupado por este cuadro.
CERCO DE AGUA • La toma aérea permite ver la crítica situación
de Santa Ana de Yacuma, Beni.
Durante el último mes aumentaron las enfermedades infecciosas en las zonas afectadas por el fenómeno climático de La Niña, debido a que las personas damnificadas habitan espacios que están contaminados y conviven con toda clase de animales
Según los boletines epidemiológicos del Ministerio de Salud, en 15 días surgieron 10 casos de dengue clásico, con los que suman 204 pacientes (5,15% más), se reportó otros cuatro enfermos de leptospirosis, lo que suma 22 casos a nivel nacional (22% más) y se presentó un caso más de hanta virus, lo que hace un total de seis pacientes confirmados (20% más).
Otros males que afectan en el país son las infecciones respiratorias agudas, o los resfríos, que suman 145.644 y 70.533 con cuadros de diarreas. Comparando ambas cifras con el reporte hasta el 1 de febrero, o sea en una quincena, se presentaron 17.744 nuevos resfríos (13% más) y 8.527 de diarreas (13% más).
Desde noviembre del 2007 el país sufre los efectos del fenómeno climático de La Niña con intensas lluvias, desbordes de ríos, inundaciones, deslizamientos de taludes, regiones incomunicadas y sequías, entre otras consecuencias, dejando un saldo a escala nacional de 59.928 familias afectadas, 61 fallecidos y tres personas desaparecidas.
Por otro lado, el viernes 15 se confirmó, en la población beniana de Magdalena, un muerto por fiebre hemorrágica.
Al respecto, el director de Epidemiología, René Barrientos, explicó que en su mayoría, el primer motivo para las consultas médicas en las zonas que sufrieron inundaciones son las infecciones respiratorias agudas. “Otra patología que se ha incrementado son las infecciones de la piel y de diarreas agudas”, dijo.
Sin embargo, Barrientos precisó que el incremento de enfermedades comunes como las gripes y otros males más complejos (dengue, leptospirosis o hanta virus) se debe a la convivencia con diferentes animales domésticos e insectos. “En el caso del dengue, el 87 por ciento de la ciudad de Trinidad, en Beni, está infectada con el mosquito portador del mal, pero todavía no se ha dado una situación epidemiológica”, aseguró.
Agregó que el índice de presencia de roedores en la urbe trinitaria es de 51 por ciento. “Pese a las acciones, no se logró todavía disminuir este porcentaje, por lo que se determinó adoptar otras medidas para evitar que haya leptospirosis o hanta virus”.
El especialista aseguró que el 62 por ciento de la gente que está albergada en los 24 campamentos instalados por Defensa Civil se encuentra conviviendo con perros, catalogados como presuntos portadores de leptospirosis, al existir la posibilidad de que hayan contraído el mal. “Los animales ingieren las aguas contaminadas”, indicó.
Otros animales que comparten el 11 por ciento de los campamentos de refugio de las familias damnificadas son las gallinas. Según Barrientos, la convivencia con estas aves incrementa el riesgo de que las personas contraigan influenza, es decir, gripe.
Pero Beni no es la única región que comparte su improvisado hogar con animales, el director de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de Cochabamba, Efraín Vallejo, informó a la red noticiosa ANF que en el Chapare se reportan diariamente uno a dos casos de mordeduras de víboras, ya que estos reptiles llegaron hacia los poblados del trópico valluno buscando cobijo y, creyendo ser atacados, muerden a las personas.
“Otro factor que está incrementando los enfermos de conjuntivitis e infecciones en la piel son los cambios bruscos de clima, un momento hay un sol radiante, luego mucho viento o lluvia, hay humedad, lo que afecta principalmente a menores de cinco años y mayores de 55”, informó.
Un galeno para dos pueblos
La salud de unas 2.300 personas de siete comunidades en Puerto Varador y Puerto Almacén están en las manos de un médico y una enfermera en la posta sanitaria. “Nuestro trabajo no abastece, peor aún en emergencias como la actual”, señala la doctora Fanny Durán.
La profesional explica que los casos más frecuentes son diarreas, micosis de la piel (hongos) y heridas infectadas, causadas por la falta de botas y chinelas entre los damnificados que caminan sobre desechos, el agua y tablones con clavos. “El cambio de clima provoca resfríos y dolores musculares”, asegura.
Si bien las ratas que rondan a los damnificados no son transmisoras de la fiebre hemorrágica, Durán señaló que se necesita una fumigación en los refugios para evitar una complicación sanitaria. Redacción Trinidad
Urgen medicinas en Beni
El Ministerio de Salud necesita antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios, entre otros medicamentos, para atender a los damnificados en Beni.
Según René Barrientos, director Nacional de Epidemiología, la cartera gubernamental de Salud envió 33 galenos para hacerse cargo de las emergencias sanitarias. Sin embargo, aseguró que urgen medicinas.
“Necesitamos antibióticos en suspensiones, analgésicos, antiinflamatorios, doxiciclina en comprimidos, gasas y algodón, entre otros productos”, sostuvo.
Barrientos explicó que otro factor fundamental para el funcionamiento de los consultorios médicos es el saneamiento básico. “Se ha pedido a Defensa Civil una bomba potabilizadora y creo que ya se está instalando. No obstante, el problema es estructural y de ingeniería sanitaria en Beni”.