El presidente de EEUU, George W. Bush, finalizó ayer la última jornada de su viaje oficial a Tanzania con una visita a la ciudad de Arusha, cerca de la frontera con Kenia, donde anunció que su país intensificará la lucha contra la malaria en África.
Bush, que se encuentra en una gira por cinco países de África subsahariana, dijo que EEUU pondrá en marcha un plan para distribuir redes mosquiteras para proteger a más de cinco millones de niños tanzanos de la mortal enfermedad, que es transmitida por la hembra del mosquito anofeles.
La malaria, conocida también como paludismo, causa cada año la muerte de, al menos, un millón de niños menores de cinco años en el continente africano.
En un discurso pronunciado en un hospital municipal de Arusha, Bush señaló que EEUU “arrimará el hombro” en una campaña global para contener la malaria en trece países africanos: “Durante años la malaria ha supuesto una crisis en la salud de África subsahariana. Esta enfermedad mantiene a obreros enfermos en sus casas, escuelas vacías y comunidades de luto. El sufrimiento causado por la malaria es innecesario y cada muerte por esta enfermedad es inaceptable”, dijo. Dar es Salam, EFE