La falta de alimentos en las zonas afectadas por el fenómeno de La Niña, especialmente en Beni y Santa Cruz, empieza a sentirse con más fuerza.
“La cantidad de alimentos que el Gobierno nos está dando no es suficiente para que coma la cantidad de personas que fuimos damnificados. Tenemos que repartirnos raciones muy pequeñas y los niños son los que más sufren, porque tienen hambre y no sabemos qué hacer”, señaló afligida Keyla Quiroz, que se alberga en un campamento de Defensa Civil en la capital de Beni.
Situaciones similares atraviesan otras cientas de personas tanto en territorio beniano como cruceño que con las inundaciones por incidencia de La Niña en el país, perdieron viviendas, cultivos y otras pertenencias.
El presidente del COE de Santa Cruz, Alcides Vargas, comparte la posición de su similar de Beni, Carlos Dellien, quien aseguró que la cantidad de comida que Defensa Civil destinó a estas regiones no abastecerá a la gente con inseguridad alimentaria.
“Para atender a las más de 19.500 familias damnificadas en Beni por tres meses se requieren 1.470 toneladas de alimentos y el Gobierno destinó 174 toneladas, de las que ya se repartieron 80”.
Por su parte, Alcides Vargas sostuvo que casi 17 mil familias afectadas requieren con urgencia raciones de alimentos secos. “Se necesita arroz, harina, aceite, azúcar, frijol, sal y alguna harina fortificante para distribuirse entre los niños. Los alimentos frescos son imposibles de repartirse debido a que no existe forma de conservarse”, señaló.