Una investigación desarrollada en Europa encontró que el ruido de aviones eleva la presión arterial, aun cuando la gente duerme.
Los investigadores del Imperial College de Londres y otras instituciones europeas monitorearon los patrones de sueño de 140 voluntarios. Todos vivían cerca del aeropuerto de Heathrow en Londres y de otros tres grandes aeropuertos europeos.
Los científicos midieron por control remoto la presión arterial de los voluntarios cada 15 minutos. Descubrieron que ésta aumentaba tras la exposición a un ruido superior a 35 decibeles (unidad con la que se expresa la potencia acústica), ya fuera ruido de aviones, de tráfico en la calle o una persona roncando cerca.
“El ruido de los aeropuertos es capaz de producir estrés y ansiedad”, dijo el doctor Fernando Manzur, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología.
El estudio, publicado en la Revista Europea del Corazón, afirma que el efecto se vio incluso cuando los voluntarios seguían dormidos y no resultaron conscientemente perturbados.
Según los investigadores, el ruido de aviones causa un aumento promedio en la presión sistólica y diastólica (movimientos del corazón), y entre más fuerte el ruido, mayor el aumento en la presión arterial. Según el cálculo, por cada 10 decibeles de ruido de avión el riesgo de hipertensión (presión alta) aumenta en 14 por ciento. Esto quiere decir que vivir cerca o en la trayectoria de vuelo de un aeropuerto puede casi duplicar el riesgo de hipertensión. BBC Mundo