El anuncio de Fidel Castro de poner punto final a casi medio siglo de gobierno en Cuba no ha alterado el programa del famoso ron cubano Havana Club y su séptimo Grand Prix de Coctelería Internacional que tiene lugar, precisamente, en La Habana.
Los famosos tragos y acrobacias con botellas de ron han sido lo suficientemente atractivos como para que los asistentes al certamen que se realiza en el Hotel Nacional de Cuba no se hayan enterado de la noticia o aún no hayan tenido tiempo para formarse una opinión.
El francés Francois Malissin, jefe de marketing de la firma cubano-francesa Havana Club, dijo a EFE que con el ajetreo de una competencia con más de 400 invitados aún no ha podido “pensar en todo esto (la renuncia)”.
“No he tenido tiempo de pensar en todo esto, la semana que viene pensaré un poco”, indicó el ejecutivo, quien supo de la renuncia de Castro por teléfono, en una conversación con su esposa, mientras se celebraba la primera jornada del concurso, que comenzó el martes y finalizará hoy.
Esta séptima edición del Grand Prix reúne a delegaciones de 35 países, barman de lugares como Australia, Japón, Hungría o India, que están en Cuba para inventar nuevas versiones de los afamados mojito y daiquiri, disfrutar las acrobacias con cocteleras, añejo y música, pero sin gran contacto con la realidad de la isla, donde el martes se conoció la decisión. La Habana, EFE