La Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que no hay evidencia científica que pruebe que la exposición a las antenas de telefonía móvil afecte a la salud, siempre que se respeten los límites de las emisiones, como es el caso de Bolivia, según asegura la Superintendencia de Telecomunicaciones.
“La OMS, en base a todos los estudios epidemiológicos en casos de la telefonía móvil, ha llegado a las conclusiones de que no hay evidencia científica de que (la exposición) provoque cáncer o leucemia, siempre y cuando se respeten los límites de esas emisiones. El mensaje oficial de la OMS se basa en estudios hechos en todo el mundo”, señaló Jorge Skvarca, experto de la OMS en temas de radiación.
Skvarca hizo la declaración en el marco de un taller organizado en El Alto por el ente regulador, cuyo titular, Clifford Paravicini, explicó que “en las mediciones que se realizaron en El Alto (Alpacoma), donde es el enjambre de antenas más grande de Bolivia, está cinco o seis veces por debajo del nivel de tolerabilidad que tienen los informes de salud”.