Alarmadas por el aumento de la violencia machista, que se ha cobrado la vida de 12 mujeres en lo que va del 2008, las autoridades chilenas endurecerán las penas por el llamado “crimen pasional” y también las agresiones en el noviazgo.
El gobierno de la socialista Michelle Bachelet pretende ampliar la cobertura de la Ley de Violencia Intrafamiliar, que actualmente no protege a las víctimas que no conviven con los agresores y rebaja las penas por actuar en un “arrebato de locura”.
Esa ley, aprobada durante la presidencia de Ricardo Lagos, es la segunda norma orientada a proteger a las víctimas de malos tratos en Chile, donde el 2007 hubo 62 asesinatos de mujeres.
Fue con la llegada de la democracia en 1990 cuando los golpes y las agresiones en el hogar “se convirtieron en un tema público”, explicó a EFE Eliana Pérez, asistente social del Servicio de la Mujer, creado en 1993 con el presidente Patricio Aylwin.
Un grupo de mujeres, que ya bajo el régimen de silencio impuesto por el dictador Augusto Pinochet alzaban su voz contra los puños, comenzaron a pedir “democracia en el país y en la casa”, una reivindicación que el Servicio hizo suya con una incipiente política de protección a las víctimas. Santiago, EFE