El estudio GEO-4 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) destaca, en su presentación, ayer en Mónaco, la vulnerabilidad de América Latina y el Caribe ante el cambio climático.
“Subida del nivel del mar, más precipitaciones, mayor riesgo de sequías, vientos y lluvias más fuertes asociadas a huracanes, sequías e inundaciones más pronunciadas asociadas al fenómeno de El Niño, un descenso del suministro de agua procedente de los glaciares y descensos en la productividad del ganado y de los cultivos” son los fenómenos de los que advierte el resumen inicial de GEO-4.
GEO-4 recuerda que se han incrementado el número y la fuerza de los huracanes en las regiones tropicales. “La pérdida de glaciares en Suramérica —subraya— es una prueba especialmente preocupante del cambio climático: la cordillera de los Andes y la Patagonia argentina muestran signos de una recesión de los glaciares y una reducción de las zonas cubiertas por la nieve”. GEO-4 advierte de que “en Perú los glaciares andinos de Yanamarey, Uruashraju y Broggi menguan en tamaño, mientras que el glaciar de Antisan, en Ecuador, retrocedió ocho veces más rápido durante la década de 1990 que en décadas anteriores”.
En Bolivia, según el PNUMA, el glaciar de Chacaltaya ha perdido más de la mitad de su superficie desde 1990. Mónaco, EFE