Las lluvias y las inundaciones, producto del fenómeno climático de La Niña, afectaron la cosecha de las plantaciones de soya en el oriente boliviano y su impacto se refleja en el alza de los precios del pollo y el aceite.
En el caso referido a la carne de pollo, los ejecutivos de las industrias IMBA y Sofía informaron que el incremento de los precios se debe a que el alimento para estos animales sufrió un alza significativo.
“Muchos granjeros fueron afectados por las inundaciones y a esto se suma que los precios de la soya y el maíz, insumos básicos para la alimentación de las aves, también subieron”, dijo un ejecutivo de IMBA.
El director ejecutivo del programa PL-480, Juan Carlos Rodríguez, indicó que el Gobierno realiza las gestiones para la importación de maíz de la Argentina y proveer de este insumo a los productores avícolas.
“Vamos a importar maíz que será distribuido a los productores avícolas. En este momento estamos viendo los precios y los proveedores, tomando incluso las previsiones, porque más adelante podría haber mayor demanda de pollo, si por las lluvias se registra la escasez de carne de res”, dijo el funcionario.
La red de televisión ATB informó que los avicultores de Cochabamba denunciaron que otro factor que incide en el incremento del precio de la carne de pollo es la escasez del GLP, lo que está ocasionando que miles de bebés pollitos estén en riesgo.
Sin embargo, la Superintendencia de Hidrocarburos señaló que no hay motivos para quejarse, porque la distribución es normal.
Con relación al incremento del aceite, en los centros de abasto se exponen carteles que explican las razones por las cuales se incrementó el precio de este producto. En la última semana, el litro de aceite subió de 10 a 12 bolivianos. Los productores de soya atribuyen el alza a las lluvias y a la producción de biocombustibles.
DISTRIBUCIÓN DE GLP
GLP • La Superintendencia Regional de Hidrocarburos dice que los feriados pudieron afectar la distribución de GLP en la ciudad de Cochabamba.
Denuncias • Funcionarios de la Superintendencia y YPFB creen que los camiones distribuidores se dan a la tarea de trasladar garrafas a almacenes.