Cuba se prepara para designar el domingo a su nuevo presidente, probablemente Raúl Castro, tras la renuncia del histórico líder comunista Fidel Castro, en medio de la visita del número dos del Vaticano y de una efervescencia social a la espera de medidas económicas.
La proclamación del jefe de Estado y de Gobierno se hará en la instalación de un nuevo Parlamento, cinco días después de que Fidel Castro anunciara su retiro de la actividad política por no estar en condiciones físicas.
Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas, de 76 años, es el favorito para reemplazar a su hermano de forma definitiva, tras hacerlo interinamente desde el 31 de julio del 2006.
Un día después de ser elegido, el nuevo presidente recibirá al secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, quien llegó para conmemorar los 10 años de la visita de Juan Pablo II
Hace meses, los cubanos esperan las reformas que hará Raúl, quien en julio anunció "cambios" y en diciembre fustigó el "exceso de prohibiciones y limitaciones".
La etapa compleja que vive Cuba se refleja en estos dos días por los llamados a la "unidad" en torno al PCC, cuyo órgano oficial, el Granma, rechazó tajantemente que la renuncia de Fidel lleve a una "transición". La Habana, AFP