Los afectados sufren por la falta de servicios básicos DRAMA • Enfrentan la poca solidaridad de algunos vecinos, que incluso les alquilan agua y luz, pero por precios mayores a los correctos.
EN PUERTO ALMACÉN • En esa vía, algunos damnificados que tuvieron que dejar sus casas, improvisaron carpas con materiales como nylon y plástico, mientras la lluvia aún continúa.
Además de soportar hambre, las incomodidades y la pena por la pérdida de sus pertenencias, los damnificados de La Niña en Trinidad sufren por la falta de luz y agua en los campamentos, mientras que algunas personas se aprovechan de ellos y les alquilan esos servicios incluso por más de lo que realmente cuestan.
Esa falta de solidaridad se refleja en la historia de Bernardino Ortiz, uno de los afectados por la inundación. Él y su familia se encuentran en el campamento Villa Marín, que según datos oficiales del centro de información del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) refugia a 226 familias damnificadas.
´Estoy pagando 36 bolivianos por el agua y 175 en total por luz y agua cada mes, y lo hago porque necesito´, afirma.
Ortiz relata que se encuentra en esta situación desde hace un mes y medio porque el propietario del sector donde ubicó su carpa le permitió utilizar el medidor a cambio de que pague una deuda anterior que él tenía con la empresa que otorga este servicio.
´En otras palabras, me alquiló el medidor y también estoy pagando su deuda, creo que debe como 1.000 bolivianos´, lamentó.
La secretaria de la junta de vecinos de Villa Marín, Helen Heredia, dijo que sólo 75 familias de las 226 recibieron la dotación de carpas. ´Los demás tuvieron que arreglarse con plásticos y lonas´, afirmó.
Relató que desde hace poco su carpa cuenta con luz porque tuvo que hacer una conexión a través de un cableado. Tomó la energía de un poste cercano al sector, que se encuentra a la altura del regimiento Tocopilla, a 10 minutos en vehículo de la plaza central. ´Nos prometieron luz, pero nada, así que tenemos que ingeniarnos nosotros´.
Cuenta que para asearse tiene que esperar a las 23.00, y juntar agua en un bañador y apagar la luz para conservar su intimidad.
El presidente de la comunidad agropecuaria Copacabana, en el campamento de Mangalito, José Suárez, indicó que trabajan en Trinidad para recaudar dinero y comprar carne. ´No lo proporcionan los efectivos de Defensa Civil. Nos hace falta carne y azúcar porque lo que nos dan es muy poco para las necesidades´, dijo. Álvaro Arias, enviado a Trinidad
Testimonios
´Me alquila el agua y pasa luz´ BERNARDINO ORTIZ Campamento Villa Marín
´Acá sólo algunos tienen luz porque hicieron el cableado que alcanza sólo a un sector. El dueño de la pulpería me alquiló su medidor de agua en este terreno, que es de su propiedad y me pasa luz también. Yo tengo que pagar. Son 36 bolivianos por el agua y 175 por luz y agua, y lo tengo que hacer porque mi familia necesita. Él tiene una deuda creo que de 1.000 bolivianos y yo le estaría pagando su deuda. Tengo dos hijos y mi esposa. Estamos hace dos meses´.
´Mi nieto se cayó del bote´ EUGENIA ROCA Campamento Ignacio Muiba
´Hace 10 días estábamos en la lancha de Defensa Civil trasladando nuestras cositas desde Puerto Geralda, a orillas del Mamoré, para venirnos a Trinidad. Mi nieto estaba sentado allá y no sé cómo se cayó del bote, y las aspas de la hélice del motor le cortaron la cara y el hombro. Fuimos al Hospital Materno, pero no le hicieron bien la curación y ahora están infectadas las heridas. El médico de la posta sanitaria en la Laguna de Oxidación dice que tardará 15 días en sanar´.