La novela de Ramón Rocha Monroy, Potosí 1600, que recurre a la historia de la Villa Imperial para inventar una propia en la que destaca la gente con sus símbolos, sus amores y sus luchas, es parte de la oferta literaria que para los estudiantes de secundaria llega desde Santillana.
Igual pasa con Los ingenuos, la novela ambientada en los años 50 del siglo XX, de Verónica Ormachea, que está en su segunda impresión dado el éxito de ventas que ha tenido esta obra que fue finalista del Premio Nacional de Novela del 2007.
De esta forma, Santillana, a través de su sello Alfaguara, invita a los jóvenes a leer a autores bolivianos del siglo XXI.
No falta en la propuesta la edición adaptaba para estudiantes de Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra. O una Antología de cuentos de humor en la que se encuentra a Adolfo Bioy Casares, Ana María Shua o Eduardo Wilde.
El catálogo estudiantil está asimismo pensado en los niños de primaria, con obras que combinan lo divertido con información sobre cultura boliviana, la naturaleza y hasta la historia del planeta. En este grupo se hallan las novelas de la boliviana Isabel Mesa, La portada mágica (una lección sobre la portada del templo de San Lorenzo, en Potosí), El espejo de los sueños —basada en mitos de los pueblos quechua, aymara, guaraní, matacos y chascas— y Trapizonda —una aventura en el cretácico superior, con sus majestades los dinosaurios.
Esos son sólo ejemplos de cuanto los maestros pueden elegir, de manera que la lectura aporte con conocimientos a partir del lenguaje de la ficción, con la certeza de que es así como se va creando el hábito de la lectura. Esto dice Leslie Salazar, responsable nacional de Ediciones Generales de Santillana.
Y hay más, también de autores internacionales como Michael Ende y La historia interminable (Bs 55) o Roal Dahl con su Charlie y la fábrica de chocolate (Bs 45). Los editores han clasificado los textos según el curso, de manera que se puede saber qué podría recomendar un maestro con la certeza de que el libro será bien comprendido.
Un instrumento indispensable de trabajo en el aula es el diccionario. Para alumnos de 12 a 18 años se presenta el Diccionario Práctico del Estudiante que contiene más de 30.000 palabras y locuciones del castellano, así como los americanismos.
Leslie Salazar asegura que los precios se han adecuado a la economía de las familias. Se pueden encontrar libros desde Bs 30 a 55, en el caso del nivel primario, y de Bs 30 a 90 en el caso de las lecturas para secundaria.