Los cubanos conocieron ayer la identidad de su nuevo presidente, Raúl Castro, con sentimientos encontrados ante el retiro del Comandante y expectativas de que la economía mejore.
"Es lo mejor que nos podía pasar, Raúl ya tiene tamaño de bola (conocimiento de la situación), y sabe cómo resolver algunos problemas, por lo menos los más graves", declaró Carlos Muguercia, un artesano de 78 años.
"¡Candela! Raúl y Machado Ventura. ¡Qué fórmula!, eso me huele a mucha disciplina", dijo Enrique, vendedor de maní en las calles del Centro Histórico.
Magela Hernández y su novio Yasmany Laima dieron su visto bueno a Raúl. "Esperamos cambios que mejoren nuestra situación, pero no estamos hablando de cambios políticos. Estamos con esto", aclara Hernández.
"Ese (Raúl) es Fidel sin barba, hay que prepararse para lo que viene, hasta ahora tenía un gobierno provisional, ahora tiene la sartén por el mango", dijo un joven, quien disfrutaba de una fría cerveza en un bar. La Habana, AFP